Actualizado 29/12/2010 15:58 CET

El extracto de piel de granada podrían retrasar el avance de la artrosis

granada granado arbol
KARELJ/WIKIMEDIA COMMONS

MADRID, 29 Dic. (EUROPA PRESS) -

El extracto de piel de granada podría retrasar el avance de la artrosis, según una investigación realizada en el Metro Health Medical Center y la Case Western Reserve University en Cleveland, Estados Unidos, publicada recientemente en 'Arthritis Research and Therapy'.

Según la investigación, desarrollada por los profesores Z. Rasheed, N. Akhtar y T. M. Haqqi, la biomolécula del extracto inhibe la actuación de varias enzimas y proteínas de la ruta de señalización regulada por IL1b.

En concreto, se ha demostrado que el extracto de piel de granada inhibe la actuación del complejo proteína ligando-proteína receptora IL1b-ILR1, disminuyendo la activación de la enzima kinasa de la kinasa activada por mitógenos de tipo 3 (MKK3).

Además, inhibe la actividad de ésta enzima, retardando la activación de la enzima kinasa de proteínas activada por mitógenos p38 de tipo alfa (p38-MAPKa). A continuación, frena la actividad de ésta enzima decreciendo la activación de la proteína factor de transcripción RUNX de tipo dos (RUNX2). Por último, también inhibe a ésta última dificultando su enlace al DNA, y la consecuente expresión de metaloproteasas degradantes de la matriz extracelular (MMPs).

Estos resultados se han obtenido utilizando técnicas bioquímicas como electroforesis de proteínas seguida de electrotransferencia e inmunoprecipitación; amplificación de DNA mediante reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa (RT-PCR); transfección con RNA interferente de pequeño tamaño (siRNA); así como inmunoensayos enzimáticos (ELISA).

La artrosis u osteoartritis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, con creciente incidencia en los países desarrollados, debido al aumento en la esperanza de vida de la población. La enfermedad afecta principalmente a articulaciones sometidas a movimiento y soporte de peso como rodillas, tobillos, falanges de manos y pies, además de vértebras lumbares y cervicales.

Esta enfermedad abarca la degradación del cartílago en las articulaciones, con la exposición, rozamiento y desgaste de los huesos, así como la deformación, atrofia muscular y laxitud de los ligamentos. Su desarrollo aumenta con la edad, la inmovilidad y el frío corporal.

Entre los tratamientos paliativos de la enfermedad, se encuentran el ejercicio moderado, las medidas posturales, la reducción del sobrepeso, el consumo de analgésicos y antiinflamatorios, e incluso la cirugía en ciertos casos.