Publicado 19/04/2021 07:26CET

La exposición al pesticida DDT relacionado con problemas de salud durante generaciones

Archivo - La exposición al DDT en las abuelas está relacionada con la obesidad y el adelanto de la menstruación en las nietas
Archivo - La exposición al DDT en las abuelas está relacionada con la obesidad y el adelanto de la menstruación en las nietas - AUSTIN VALLEY/FLICKR - Archivo

   MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El primer estudio sobre los efectos en la salud de la exposición durante tres generaciones humanas al DDT, un producto químico tóxico para el medio ambiente, ha descubierto que las nietas cuyas abuelas estuvieron expuestas al pesticida tienen mayores tasas de obesidad y una primera menstruación más temprana. Esto puede aumentar el riesgo de las nietas de padecer cáncer de mama, así como hipertensión, diabetes y otras enfermedades cardiometabólicas.

   La investigación realizada por los Estudios de Salud y Desarrollo Infantil (CHDS) del Instituto de Salud Pública y la Universidad de California y publicada en 'Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention' (una revista de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer), sugiere que los efectos del pesticida DDT, a pesar de haber sido prohibido hace casi 50 años, pueden contribuir al descenso de la edad de la primera menstruación y al aumento de las tasas de obesidad entre las mujeres jóvenes de hoy.

   El estudio descubrió que el riesgo de obesidad en las nietas jóvenes adultas era de 2 a 3 veces mayor cuando sus abuelas (que no tenían sobrepeso) tenían niveles más altos de o,p'-DDT (un contaminante del DDT comercial) en su sangre durante o justo después del embarazo.

   Las nietas tenían el doble de probabilidades de tener una primera menstruación más temprana cuando sus abuelas tenían niveles más altos de o,p'-DDT en la sangre. Se sabe que el DDT y las sustancias químicas relacionadas con él, incluido el o,p'-DDT, son sustancias químicas disruptoras endocrinas, compuestos que pueden alterar e interferir con las hormonas naturales que son esenciales para el desarrollo.

   "Ya sabemos que es casi imposible evitar la exposición a muchas sustancias químicas ambientales comunes que son disruptores endocrinos. Ahora nuestro estudio demuestra por primera vez en personas que sustancias químicas ambientales como el DDT también pueden suponer una amenaza para la salud de nuestros nietos", señala Barbara Cohn, directora del CHDS y autora principal del estudio.

   "En combinación con nuestros estudios en curso sobre los efectos del DDT en las generaciones de las abuelas y las madres, nuestro trabajo sugiere que deberíamos tomar medidas de precaución sobre el uso de otras sustancias químicas disruptoras endocrinas, dado su potencial para afectar a las generaciones venideras de formas que no podemos anticipar hoy", añade.

   El Child Health and Development Studies es un proyecto único que ha seguido a 20.000 mujeres embarazadas y sus familias durante más de 60 años. El CHDS inscribió y comenzó a seguir a mujeres embarazadas en el Área de la Bahía entre 1959 y 1967, una época de gran uso de pesticidas antes de que se prohibiera el DDT en 1972.

   Estas "abuelas fundadoras" del estudio dieron muestras de sangre en cada trimestre del embarazo y una muestra poco después del parto. Las muestras de sangre se analizaron para determinar los niveles de DDT y sus sustancias químicas relacionadas, incluidos los ingredientes activos, los contaminantes y sus metabolitos.

   El estudio se centró en el o,p'-DDT, ya que se ha relacionado anteriormente con el cáncer de mama, la obesidad y otros efectos perjudiciales para la salud de las hijas, y se cree que es el biomarcador más sensible para las exposiciones antes e inmediatamente después del nacimiento. Dado que la exposición de las nietas se produciría a través del desarrollo de los óvulos de sus madres en el útero, los niveles de o,p'-DDT son un potencial predictor de los resultados de la exposición de las nietas.

   "Estos datos sugieren que la alteración de los sistemas endocrinos por el DDT se inicia en los óvulos humanos inmaduros, décadas antes de que los óvulos sean fecundados", apunta Michele La Merrill, profesora asociada de la UCD y coautora del estudio.

   El estudio de la CHDS incluyó entrevistas, visitas domiciliarias y cuestionarios de las hijas y nietas de los inscritos originales. Durante las visitas domiciliarias se tomaron medidas de la tensión arterial y de la altura y el peso.

   El estudio actual se basa en 365 nietas adultas que rellenaron cuestionarios, participaron en una visita domiciliaria, disponían de medidas de DDT del suero de las abuelas y (para 285 de ellas) tenían información disponible sobre el índice de masa corporal (IMC) en las tres generaciones. Se disponía de información sobre la edad de la primera menstruación para las tres generaciones de 235 nietas.

   Estudios anteriores del CHDS han demostrado que la exposición al DDT de las madres durante el embarazo o inmediatamente después del parto se correlaciona con un mayor riesgo de cáncer de mama en las hijas y con la prevalencia de factores de riesgo de cáncer de mama, incluida la obesidad, entre las hijas adultas. Otros estudios anteriores han relacionado la exposición al DDT con defectos de nacimiento, reducción de la fertilidad y un mayor riesgo de diabetes.

Para leer más