Actualizado 19/02/2010 13:47:42 +00:00 CET

Expertos recomiendan mayores medidas de prevención frente a la legionela en pacientes de riesgo hospitalizados

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

La correcta prevención de la legionelosis en el ámbito hospitalario conseguiría evitar gran parte de las infecciones y muertes que provoca la bacteria de la legionela entre los pacientes de riesgo ingresados, según concluyeron los cerca de 50 ingenieros hospitalarios y especialistas de los principales hospitales de referencia de España, reunidos en la 'Jornada sobre Legionelosis' celebrada hoy en Madrid.

Aproximadamente el 25 por ciento de los casos de legionelosis que se producen en España son de origen nosocomial (contagiadas en el hospital). De estos, el 20 por ciento de los casos es mortal, "lo que hace que en el hospital sea especialmente conveniente la aplicación de medidas de protección para los pacientes de mayor riesgo", explicaron los responsables de la jornada.

La bacteria de la legionela se encuentra habitualmente en el agua potable, aunque sólo cuando se desarrolla en exceso puede infectar a las personas. En este sentido, las instalaciones que más frecuentemente se contaminan son los sistemas de agua caliente sanitaria (ACS), agua fría de consumo humano (AFCH), para la ingesta y lavado de material o las duchas, y equipos de enfriamiento evaporativos.

Hay métodos de desinfección de las aguas para evitar el contagio de legionela (cloración ó ionización), métodos de choque (térmico y cloro), y métodos locales (luz ultravioleta y filtros bacterianos) eficaces para obtener un agua libre de microorganismos en los puntos terminales del suministro de agua.

La filtración del agua también es una solución "segura, eficaz e inmediata" frente a brotes y situaciones puntuales de legionela en áreas clínicas de menor riesgo, hasta que la aplicación de las medidas sistémicas de desinfección permita recuperar la normalidad de la instalación, explicaron los expertos.

Entre los hospitalizados, los especialistas recomiendan prestar especial atención a las personas sometidas a tratamientos inmunosupresores como la quimioterapia o los corticosteroides, personas muy jóvenes o de edad muy avanzada, pacientes con insuficiencia renal, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o cáncer, entre otros.