Actualizado 22/02/2010 12:38:10 +00:00 CET

Expertos reclaman un protocolo común para reducir las muertes por hemorragias digestivas

MADRID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

Numerosos expertos españoles han reclamado la necesidad de elaborar protocolos consensuados para la detección y el tratamiento de las hemorragias digestivas, ya que la falta de estos mecanismos hace que "el porcentaje de mortalidad no disminuya lo suficiente", según han destacado en el marco del 'I Consenso Nacional sobre el Manejo de la Hemorragia Digestiva por Úlcera Péptica', celebrado en Córdoba.

La úlcera péptica es, en más de la mitad de los casos, la responsable de la hemorragia digestiva y, según los datos presentados en este encuentro, al menos uno de cada 20 españoles que la sufre acaba falleciendo ya que "cuando afecta a la pared de una arteria o una vena, ésta puede romperse y producir una hemorragia que puede ser masiva y causar la muerte", explicó Xavier Calvet, médico adjunto del Servicio de Enfermedades Digestivas del Hospital de Sabadell (Barcelona).

Además, "la gravedad también depende del estado del paciente, ya que un individuo con muchas enfermedades crónicas de tipo cardiovascular o renal corre un mayor riesgo", apuntó este experto.

Por ello, los profesionales reunidos en Córdoba insistieron en la necesidad de adaptar al ámbito español las directrices internacionales existentes para el manejo adecuado de la hemorragia digestiva por úlcera péptica, ya que "son fundamentales para evitar las intervenciones urgentes y reducir la mortalidad", destaca el doctor Calvet, quien añadió que es "básico" estandarizar una asistencia de calidad a estos pacientes mediante el establecimiento de medidas óptimas para su tratamiento.

De acuerdo con la evidencia científica, existen tres claves para disminuir la alta tasa de complicaciones y mortalidad que originan estas lesiones: un tratamiento rápido de la pérdida de sangre para prevenir complicaciones, un tratamiento endoscópico precoz "siempre dentro de las 24 horas e incluso antes en pacientes con hemorragia grave y persistente"; y una terapia farmacólogica.

Generalmente, se suelen utilizar inhibidores de la Bomba de Protones (IBP) por vía endovenosa, a dosis altas y durante un tiempo suficiente, con objeto de inhibir de manera muy potente la producción de ácido por el estómago y "favorecer la coagulación del vaso sanguíneo sangrante y la cicatrización de la lesión", explicó.

Tras este primer encuentro, el objetivo es seguir celebrando reuonines de este tipo ya que, según añadió el jefe de sección de Gastroenterología del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, Ángel Lanas, "el consenso permitirá establecer acuerdos en el manejo del paciente en muchos aspectos que van desde la prevención, al manejo en urgencias, el tratamiento endoscópico y farmacológico y trata de responder, basados en la evidencia, los problemas a los que se enfrenta cualquier persona que atiende a estos pacientes".