Expertos advierten que la pérdida de masa muscular en personas mayores duplica el riesgo de discapacidad

Actualizado 04/06/2009 17:58:20 CET

BILBAO, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

El médico geriatra Pedro Abizanda subrayó hoy, en el marco del 51 Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología que se celebra en Bilbao, la necesidad de identificar correctamente el problema de la pérdida de masa muscular en personas mayores, tanto en las consultas de atención primaria como en las de especializada, ya que "duplica el riesgo de discapacidad".

La sarcopenia --pérdida progresiva de la masa muscular-- suele comenzar a los 40 años en los dos sexos. A partir de ese momento, el proceso aumenta a un ritmo del 1 por ciento anual, aproximadamente. La prevalencia de este problema entre la población mayor es muy alta y, según los últimos estudios, en las personas mayores de 65 años puede estar entre el 10 y el 20 por ciento, pero en personas de más de 80 años la prevalencia puede llegar a estar entre el 25 y el 50 por ciento, siendo mayor en hombres que en mujeres".

Las consecuencias de este deterioro se traducen en la pérdida de fuerza en todo el cuerpo, especialmente en los miembros inferiores. Pero la acción de la sarcopenia no se limita a esto, sino que su existencia provoca un aumento significativo del riesgo de discapacidad, dependencia y mortalidad. En concreto, según los expertos, se ha constatado que la sarcopenia puede multiplicar por dos el riesgo de discapacidad, independientemente de otros factores personales o socioeconómicos del mayor.

La sarcopenia se incluye dentro de las condiciones que conforman el síndrome de fragilidad en el anciano, síndrome que tiene una influencia directa en la discapacidad, dependencia, hospitalización, institucionalización y morbilidad de este grupo de población.

PREVENCIÓN

En su ponencia, el médico geriatra Pedro Abizanda remarcó que la prevención comienza "desde que nacemos". "Hasta los 35 ó 40 años la masa muscular se mantiene, pero a partir de los cuarenta es muy importante desarrollar una actividad física regular, acorde a las características y circunstancias personales de quien la practica, y siempre pautada y controlada por un profesional", precisó.

La práctica de una actividad física adecuada es una de las pocas pautas cuya implementación se recomienda al máximo en pacientes de más de 65 años y los ejercicios que mejor resultado suelen dar son los que permiten un entrenamiento cardiovascular (bicicleta, correr o nadar) y los de contrarresistencia (ejercicios de gimnasio). Los ejercicios de baja intensidad (pasear a buen ritmo, taichi), también están indicados, sobre todo para personas cuyas facultades motoras están más mermadas.

Además del ejercicio, "que siempre debe estar controlado por profesionales" el experto hizo hincapié en el mantenimiento de una dieta sana, variada y equilibrada, "siguiendo las pautas de la tradicional dieta mediterránea". Para los casos de dietas pobres en proteínas "se puede recurrir a los suplementos proteicos", explicó.

Asimismo, en el caso de los hombres, indicó que "pueden darse casos de hipogonadismo, en los que está bajo el nivel de testosterona". En estos casos se emplean tratamientos con hormonas masculinas.

DETECCIÓN DE LA SARCOPENIA

La manera más precisa de diagnosticar la existencia de sarcopenia es mediante el empleo de la resonancia nuclear magnética y la tomografía axial computerizada (TAC). Sin embargo, en la actualidad, las pruebas que más se practican son la absorciometría dual (DEXA) y la bioimpedanciometría, que "aunque no son tan exactas como las anteriores, dan un buen resultado", explicó Abizanda.

Por último, señaló que, "en la vida diaria, lo que resulta importante a las personas mayores es saber si van a seguir siendo capaces de desarrollar las actividades que desempeñan de manera habitual". En ese sentido, apuntó que, "con una simple prueba empleando un dinamómetro de mano se puede evaluar la fuerza muscular".

"Se trata de una herramienta sencilla y de alta disponibilidad que se puede implementar con facilidad desde el primer nivel asistencial para el diagnóstico de la sarcopenia. No hay que olvidar que se trata de un proceso degenerativo, por lo que su detección precoz es de gran importancia", concluyó.