Expertos advierten de la "combinación" que puede acabar en otitis en verano: "Piscina, playa y bastoncillos"

Archivo - Vithas Granada
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Publicado: lunes, 17 agosto 2026 14:13

GRANADA 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El verano trae consigo piscinas, playas y baños frecuentes, pero también un aumento de determinados problemas de salud auditiva. La otitis externa, conocida popularmente como "oído del nadador", es especialmente frecuente durante los meses de calor, cuando la exposición continuada al agua y la humedad pueden alterar la barrera natural de protección del conducto auditivo.

Desde Vithas Granada, el coordinador del Servicio de Otorrinolaringología, el doctor José Manuel Ruiz Gómez, explica que no es únicamente el agua el problema, sino la combinación de humedad, calor y determinados hábitos que pueden dañar la piel del conducto auditivo.

"Los baños repetidos, la humedad mantenida en el conducto auditivo y la manipulación del oído con bastoncillos u otros objetos pueden alterar la barrera natural de protección y facilitar una infección", explica Ruiz Gómez.

La otitis externa afecta a la piel del conducto auditivo y puede manifestarse con dolor, picor, sensación de taponamiento, enrojecimiento, secreción o pérdida temporal de audición. Una característica especialmente habitual es que el dolor aumente al tocar o mover la oreja.

"No debemos confundir una sensación puntual de oído taponado después de nadar con una infección. Cuando aparece dolor que va a más, inflamación, secreción o una pérdida de audición, es aconsejable que un especialista explore el oído y determine la causa", señala el especialista.

EL ERROR DE USAR BASTONCILLOS PARA LIMPIAR EL OÍDO

Uno de los hábitos que más puede favorecer la aparición de una otitis externa es la introducción de bastoncillos u otros objetos en el conducto auditivo. Además de provocar pequeñas lesiones, esta práctica puede eliminar parte del cerumen, que actúa como una de las barreras naturales de protección del oído.

Por ello, el especialista recomienda evitar la manipulación del conducto auditivo y prestar especial atención al secado después de los baños.

La prevención de la otitis pasa por medidas sencillas, como secar cuidadosamente los oídos después del baño, sin introducir objetos en el conducto; evitar los bastoncillos y otros elementos para limpiar el interior del oído; reducir, especialmente en los niños, los periodos excesivamente prolongados de inmersión en el agua; mantener una adecuada hidratación y consultar con un especialista ante síntomas intensos, persistentes o que empeoren.

"Lo importante es no esperar a que el dolor sea intenso. Si aparece dolor de oído, secreción, pérdida de audición o una inflamación importante, conviene realizar una valoración para identificar la causa y establecer el tratamiento adecuado", apunta el doctor Ruiz Gómez.

El verano también puede generar dudas en torno a otro motivo frecuente de consulta: el dolor de garganta. Sin embargo, a diferencia de la otitis externa, las infecciones respiratorias y de garganta presentan habitualmente una mayor incidencia durante los meses fríos y descienden durante la primavera y el verano.

En este contexto, el coordinador de Otorrinolaringología de Vithas Granada considera importante diferenciar entre una infección y una irritación de la garganta. "En verano es frecuente que aparezcan molestias de garganta relacionadas con la deshidratación, el aire acondicionado o los cambios bruscos de temperatura. Tener dolor o sequedad de garganta no significa necesariamente que exista una infección", explica.

Por ello, ante un dolor de garganta durante el verano conviene valorar el conjunto de síntomas y no asumir automáticamente que se trata de una infección. La aparición de fiebre elevada, dificultad importante para tragar o respirar, empeoramiento del estado general o una evolución prolongada son motivos para consultar con un profesional sanitario.

Desde el Servicio de Otorrinolaringología de Vithas Granada, cuyas consultas se ubican en el Centro Médico Vithas de la Plaza de los Cármenes, recuerdan que la mayoría de los problemas relacionados con el oído durante el verano pueden prevenirse adoptando unas medidas sencillas y prestando atención a los primeros síntomas. El objetivo, señala el doctor Ruiz Gómez, es "disfrutar de los baños y de las actividades de verano sin descuidar la salud auditiva y consultar cuando aparezcan síntomas que puedan requerir una valoración especializada".

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