Expertos advierten: la autoexigencia puede ser "el enemigo número uno" para la salud de los músicos

Actualizado 20/08/2019 17:39:30 CET
Autoexigencia, enemigo de los músicos
Autoexigencia, enemigo de los músicos - HOSPITAL DE MANISES

VALÈNCIA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Unidad de la Música y las Artes Escénicas del Hospital de Manises --organismo único en la red de hospitales públicos valencianos-- advierte de que la autoexigencia es "el enemigo número uno de los músicos" y constituye un problema que puede derivar en "ansiedad, ataques de pánico o lesiones físicas importantes".

"Los músicos son muy exigentes porque son perfeccionistas, y para hacerlo perfecto tienen que exigirse mucho. También tienen un umbral de frustración bajo, si unimos todo esto se desencadena mucho sufrimiento, que puede generar en ansiedad, explica Guillermo Dalia, psicólogo clínico en la Unidad de Medicina de la Música y las Artes Escénicas del Hospital de Manises y autor de varios libros relacionados con la psicología y la música.

Y es que aquellas personas cuyas acciones tienen una repercusión hacia otros son los que pueden provocar mucha autoexigencia. "Van a ser comportamientos evaluables y calificables por los demás, por lo tanto estas personas tienen más probabilidad de desarrollar conductas negativas de autoexigencia excesiva. Los músicos desde bien pequeños ofrecen sus logros a los demás en exámenes, audiciones, conciertos, muestran lo que están consiguiendo o avanzando en los estudios, y esto puede llegar a presionar al músico desde edades tempranas", apunta el experto.

Para gestionarlas, lo primero que hay que hacer es evaluar qué tipo de conductas son negativas y cómo se expresa esa autoexigencia, analizar cuáles son los mantenedores de esa conducta para luego poder intervenir en ella.

En esta línea el especialista del Hospital de Manises comenta que "hay que aprender estrategias para tener conductas más flexibles, aprender a tolerar el error, la crítica, el fallo o el fracaso, algo que los músicos suelen llevar muy mal porque sobre todo nadie les ha enseñado a hacerlo". "Deben aprender a relativizar lo que ocurre, a no hacer trascendente y muy importante un concierto o audición. Aprender a no evaluarse continuamente, con cada concierto, cada clase, cada estudio", añade.

Para ello, se puede recurrir a técnicas para la preparación mental como relajación aplicada o técnicas de visualización. También algunas terapias cognitivas como la de Albert Ellis son muy eficaces para poder reducir y controlar las emociones descontroladas que sufren la mayoría de los músicos.

"En líneas generales estas consisten en que no nos alteramos por los hechos en sí, sino por lo que pensamos de ellos. Así que, antes de salir al escenario o a la hora de ensayar hay que tener presente aquello a lo que se enfrenta cada intérprete", subraya Guillermo Dalia en un comunicado.

SIGNOS DE ALARMA

A la hora de hablar de los signos de alarma, el psicólogo de la Unidad explica que en muchas ocasiones los primeros signos llegan con el dolor físico de una lesión corporal, por lo que es importante evitar llegar a esta situación. "Es importante limitar el tiempo de estudio y obligarse a realizar pausas, así como realizar un trabajo mental para decirse que las cosas no están saliendo bien porque estamos en fase de estudio, lo que es algo normal y lógico", destaca el doctor Dalia.

"También podemos ver como signo de alarma si nos influye mucho el resultado de un concierto o audición tanto en negativo como positivo. De hecho, no se puede estar varios días tristes por fallar algunas notas en una audición, como alegrarnos muchísimo por haberlo realizado bien", apunta.

Y es que la autoexigencia puede arruinar tanto la vida profesional del músico como su calidad de vida personal. La excesiva autoexigencia lleva en una primera parte a sufrir ansiedad, miedo, tensión, agobio, mucho estudio, etc. También lesiones físicas importantes por estar muchas horas estudiando, y frustración y depresión al ver que no se consiguen los objetivos que presenta la exigencia.

La Unidad de Medicina de la Música y las Artes Escénicas, un centro único en la red de hospitales públicos de la Generalitat Valenciana, en la que un equipo especializado en medicina de la música trabaja por responder a las necesidades sanitarias más comunes entre los artistas para ofrecerles una solución especialmente adaptada a las demandas de su sector profesional.

Dada la extensa tradición musical de bandas de música en la Comunitat Valenciana, el Departamento de Salud de Manises consideraba necesario la creación de una unidad integral focalizada en tratar las dolencias de los músicos de una manera técnica, debido a la creciente demanda. En la Unidad de Medicina de la Música se recibe todo tipo de perfiles, desde cantantes jóvenes hasta músicos consagrados que vienen a tratarse porque saben que aquí se les ofrece una atención estudiada según cada caso.

Gracias a esta unidad, el centro ha sido capaz de ofrecer sesiones de diagnóstico, prevención y tratamiento a decenas de usuarios que ya han pasado por el servicio. En la primera fase de diagnóstico y valoración médica se realizan pruebas físicas exploratorias, además de estudiar la nutrición y la psicología del paciente, proporcionándole pautas de reeducación postural, ergonomía y control de las emociones.

Actualmente, cuenta con un equipo multidisciplinar de profesionales procedentes de distintos departamentos del Hospital, entre los que se encuentran médicos rehabilitadores, traumatólogos, dermatólogos, neurólogos, psicólogos, otorrinolaringólogos, nutricionistas, alergólogos, logopedas o fisioterapeutas.