Archivo - Experto destaca que la actividad física moderada ayuda a controlar enfermedades que pueden comprometer la visión - HOBO_018/ISTOCK - Archivo
MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
El miembro del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, el doctor Andrés Fernández-Vega Cueto-Felgueroso, ha señalado que la actividad física moderada "ayuda a controlar enfermedades que pueden comprometer la visión", además de que "contribuye a preservar un entorno vascular más saludable para estructuras tan sensibles como la retina o el nervio óptico".
"Cuando hablamos de ejercicio, solemos pensar en el corazón o en los músculos, pero pocas veces en los ojos", ha indicado, para expresar que, sin embargo, "el tejido ocular depende de un adecuado aporte de oxígeno y nutrientes para mantener su funcionamiento". Por ello, ha animado a incorporar la actividad física a la rutina.
En este sentido, Fernández-Vega Cueto-Felgueroso ha asegurado que realizar deporte favorece la perfusión ocular, mejora el flujo sanguíneo hacia la retina y el nervio óptico, y contribuye al control de factores de riesgo, como la hipertensión arterial o la diabetes, estrechamente relacionados con el desarrollo de distintas patologías oculares.
Junto a ello, ha declarado que mantener un estilo de vida activo podría reducir el riesgo de desarrollar algunas de las principales causas de pérdida de visión asociadas al envejecimiento. "La práctica de ejercicio físico moderado se ha asociado con un 25 por ciento menos de probabilidad de desarrollar glaucoma, en comparación con aquellas personas que llevan un estilo de vida sedentario", ha argumentado.
NO TODOS LOS DEPORTES ESTIMULAN LAS MISMAS CAPACIDADES VISUALES
"De igual manera, realizar una actividad física al menos tres veces por semana también se ha relacionado con una menor probabilidad de desarrollar degeneración macular asociada a la edad (DMAE)", ha continuado, al tiempo que ha expresado que "no todos los deportes estimulan las mismas capacidades visuales". "Las disciplinas que requieren seguir objetos en movimiento, calcular distancias o reaccionar rápidamente ante estímulos visuales favorecen el entrenamiento de habilidades como la coordinación ojo-mano, la percepción de profundidad, la visión periférica o los movimientos oculares", ha explicado.
Por su parte, ha señalado que otros, como el tenis, el pádel y el golf, "exigen una elevada integración entre la información visual y la respuesta motora". "Modalidades como el tiro con arco trabajan especialmente la fijación visual, la precisión y el control de la mirada", ha añadido a las anteriores.
También, se ha referido a las actividades de carácter aeróbico, como caminar a paso ligero, correr, montar en bicicleta y nadar, que "contribuyen a mejorar la circulación sanguínea y ayudan a controlar factores de riesgo sistémicos asociados al desarrollo de enfermedades oculares". Estas pueden producir descensos transitorios de la presión intraocular y favorecer el flujo sanguíneo ocular, "efectos especialmente relevantes en personas con riesgo de glaucoma o enfermedades vasculares asociadas", ha abundado.
Por todo ello, este especialista ha manifestado que "la mejor actividad física para la salud visual no tiene por qué ser la más intensa, sino aquella que pueda mantenerse de forma constante en el tiempo". "Incorporar caminatas rápidas, montar en bicicleta o practicar deportes que estimulen la coordinación visual son hábitos que, junto con las revisiones oftalmológicas periódicas, ayudan a cuidar la visión desde un enfoque preventivo y global y lograr un envejecimiento saludable", ha finalizado.