Un experto alerta de que la 'E.coli' infectada envenena el organismo causando la muerte "en los casos más graves"

Actualizado 31/05/2011 15:42:17 CET

MADRID, 31 May. (EUROPA PRESS) -

El profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), destinado en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB), Miguel Vicente, ha señalado este martes que la bacteria 'E.coli' se encuentra en todos los seres humanos y ha matizado que sólo si está se contamina desde el exterior puede envenenar al organismo provocando "la muerte en los casos mas graves".

En declaraciones a Europa Press TV, Vicente apuntó que la bacteria en sí "no causa ningún problema" incluso proporciona alguna vitamina e impide que otras bacterias dañen el organismo, y advirtió de que sólo "algunas estirpes de esta bacteria que hayan adquirido" una contaminación externa son las que causan infecciones que pueden llegar a ser "muy graves para la salud humana".

Así, indicó que la cepa 'E.coli' produce un trastorno del epitelio intestinal que el organismo intenta eliminar "a través de la diarrea". Si no se consigue limpiar a través de esta respuesta "natural", la infección "sigue creciendo" generando una "toxina que pasa a la sangre".

"La bacteria se queda en el intestino pero la toxina se envía al torrente sanguíneo y es muy destructiva porque estropea el epitelio de los vasos sanguíneos que van al riñón. El problema es que nos quedamos sin poder filtrar los desechos que produce el cuerpo, es como si nos envenenásemos. Puede producir daños renales, y en los casos mas graves, la muerte ha explicado.

Además, el experto en biotecnología microbiana ha puntualizado que la vía de transmisión habitual de esta infección es la vía alimenticia al ingerir el producto y ha apuntado que "normalmente" por "tocar a una persona" no se produce el contagio. "Hay que tragarse la bacteria para que pueda hacer efecto en el organismo", ha destacado.

En este sentido, Vicente aconsejó que si se van a ingerir verduras susceptibles de haber sido infectadas sería recomendable cocinarlas, ya que a 100 grados la bacteria desaparece. Mientras, si se va a consumir el producto crudo hay que desinfectarlo para reducir su probabilidad de contagio.