Actualizado 08/09/2009 19:06 CET

Experta asegura que el conocimiento "es la clave" para que el consumidor consiga una conducta responsable en salud

SEVILLA, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

La profesora de la Escuela Nacional de Salud Consuelo López Nomdedeu dijo hoy que los programas de Salud Pública se basan en conocimiento que "es la clave para que el consumidor consiga conductas permanentes y responsables y que los cambios en el conocimiento exigen cada vez más la toma de decisiones rápidas y en condiciones de mayor complejidad".

En una ponencia en el marco de los cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Sevilla, López Nomdedeu aclaró que "hay claras diferencias entre información, datos y conocimientos, ya que éste último alude al estimulo de actitudes y al desarrollo de habilidades y destrezas".

Asimismo, apuntó que se caracteriza por ser "intangible pero manipulable, relacional, se combina con otros y aumenta su utilidad, se puede almacenar cada vez en espacios más pequeños y puede ser explícito, implícito, compartido o tácito".

Así, indicó que "el aprendizaje se convierte en un flujo continuo y filtrar la verdad en el nuevo entorno hipermediático en el que gira la sociedad actual facilita el fraude", pues "la toma de decisiones se apoya en el consenso --sabiduría convencional--, la consistencia --si un hecho encaja con otros hechos considerados verdaderos debe ser verdadero-- y la autoridad, que se refiere a la opinión del experto".

Al hilo de esto, los consumidores "son el centro de las actuaciones de salud pública" que modela sus programas en función de sus variables y, según explicó la profesora, "se les divide en segmentos definidos por los expertos de marketing y se les da el tratamiento según la verdad más persuasiva para cada uno de ellos".

"El consumidor debe aspirar a convertirse en 'prosumidor', que es aquel que crea bienes o servicios para su uso o disfrute y tiene un gran valor social y sanitario porque puede alterar la estructura de los roles en la sociedad y transforma el futuro de la salud al ser un paciente que no se caracteriza por consumir servicios sino por ser un elemento social activo, capaz y colaborador", según señaló López.

La profesora concluyó recomendando que desde la Salud Pública "habría que conseguir que el consumidor fuera responsable en el uso de los servicios para que desarrolle capacidades de aprendizaje y compromiso de puesta en práctica de las prescripciones, y, de este modo, comenzaría a apreciar la salud como un valor".