Publicado 24/10/2019 17:23CET

Experta advierte de que el uso excesivo de Internet y el aislamiento social son factores de riesgo de adicción

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

La doctora Eva Varela Bodenlle, psiquiatra de la Unidad de Conductas Adictivas en Adolescentes del Hospital Clínic de Barcelona, ha advertido de que el uso excesivo de internet, junto con aislamiento social, puede indicar que existe una adicción tecnológica o "ser un factor de riesgo para el desarrollo de la misma".

Durante su intervención en las XIV Jornadas Científicas de la Fundación Alicia Koplowitz, la experta ha resaltado que cuando se produce una situación de este tipo se requiere un diagnóstico adecuado e "intervención intensiva para evitar el potencial impacto negativo en todas las áreas de funcionamiento del adolescente".

Varela ha recordado que el uso de internet y nuevas tecnologías se ha expandido "considerablemente" en todo el mundo durante las dos últimas décadas y ha pasado a formar parte de la vida diaria, especialmente entre los adolescentes y adultos jóvenes. Algo que, en su opinión, "en muchas ocasiones hace difícil determinar dónde se encuentra la frontera entre la normalidad y la patología".

Así, ha alertado de que la adicción a internet y/o a los videojuegos viene acompañada en numerosas ocasiones de aislamiento, deterioro social, pérdida de motivación, alteraciones del estado de ánimo, reducción de la concentración o trastornos del sueño. "Estos síntomas son comunes a las etapas iniciales de algunos trastornos mentales que típicamente debutan en la adolescencia, como los trastornos psicóticos, la depresión mayor, la fobia social o el denominado Hikikomori (término japonés que se refiere a personas que se aíslan voluntariamente de la sociedad)", ha apuntado.

En este sentido, el psicólogo sanitario y director del Servicio de Atención en Adicciones Tecnológicas (SAAT) de la Comunidad de Madrid, José Moreno Ortiz, ha explicado distintas herramientas para promocionar "un uso funcional y saludable de las tecnologías", tanto de prevención como de tratamiento. "Las tecnologías ya se encuentran inmersas en nuestra vida diaria y, actualmente, podemos afirmar que el uso que hacemos de ellas no es inocuo", ha lamentado.