¿Existen conexión entre la microbiota y la salud muscular? Así influye la alimentación

Archivo - Microbioma intestinal.
Archivo - Microbioma intestinal. - OLEKSANDRA TROIAN/ISTOCK - Archivo
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Publicado: viernes, 25 septiembre 2026 19:04

   MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La jefa de la Unidad de Microbiota de Clínica Neogenia, Mar Sánchez Somolinos, ha destacado la "posible conexión" de la microbiota con la salud muscular, después de que un estudio reciente encontrara una asociación entre una mayor presencia de la bacteria 'Roseburia inulinivorans' y mejores indicadores de función muscular, por lo que ha abogado por cuidar la alimentación.

   "Lo interesante no es pensar que hemos encontrado 'la bacteria del músculo', porque sería una simplificación. Lo relevante es que este tipo de investigaciones nos ayudan a entender que el ecosistema intestinal puede participar en procesos que hasta hace pocos años no relacionábamos directamente con la microbiota", ha resaltado.

   La especialista se ha referido así a una investigación publicada en 'Gut', que además de asociar la mayor presencia en humanos de la bacteria intestinal con una mejor función muscular, halló en ratones que la administración de 'R. inulinivorans' aumentaba su fuerza de prensión y el tamaño de sus fibras musculares.

   Mantener una adecuada masa y función muscular ayuda a conservar movilidad, equilibrio y autonomía, por lo que Sánchez ha enfatizado la importancia de cuidar el músculo durante toda la vida, no solo cuando llega la vejez. "Tener una buena función muscular significa disponer de una mayor reserva funcional para afrontar el envejecimiento, una enfermedad o un periodo de inactividad", ha afirmado.

   Sin embargo, Sánchez ha detallado que no existe un alimento capaz de aumentar por sí solo 'R. inulinivorans', ni todas las personas responden de la misma manera a una intervención dietética. Por ello, ha señalado que se debe optar por crear unas condiciones favorables para conservar un ecosistema intestinal diverso y funcional.

ALIMENTACIÓN: HERRAMIENTA PRINCIPAL

   Para ello, ha instado a poner el foco en la alimentación, siguiendo una dieta variada en verduras y hortalizas, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas.

   Sobre 'R. inulinivorans', ha apuntado su capacidad para utilizar carbohidratos fermentables como la inulina y otros fructanos, presentes en alimentos como ajo, cebolla, puerro, alcachofa o espárragos. Las legumbres y determinados cereales aportan también fibras y almidón resistente que pueden contribuir a alimentar el ecosistema intestinal.

   "Lo importante es proporcionar a la microbiota variedad de fibras y sustratos. Cuanto más diverso sea el patrón alimentario vegetal, más oportunidades ofrecemos a diferentes microorganismos beneficiosos para desarrollarse", ha resaltado la doctora.

   En personas con gases, hinchazón, síndrome de intestino irritable u otros trastornos digestivos, ha señalado que estas recomendaciones deben individualizarse porque un aumento brusco de determinadas fibras fermentables puede incrementar los síntomas.

EJERCICIO DE FUERZA

   Dado que el envejecimiento produce una pérdida progresiva de masa y función muscular que puede favorecer fragilidad, caídas y pérdida de autonomía, la experta ha instado a combinar el cuidado de la microbiota mediante una adecuada alimentación con la realización de actividad física y, especialmente, entrenamiento de fuerza.

   En este punto, ha destacado el papel del músculo en la menopausia, cuando los cambios hormonales se suman al propio proceso de envejecimiento y pueden favorecer modificaciones en la composición corporal.

   "La menopausia no debería abordarse únicamente desde los sofocos, el aumento de peso o la salud ósea. Tenemos que incorporar el músculo a la conversación. Entrenar la fuerza, cuidar la alimentación y mantener una buena salud metabólica e intestinal son inversiones que hacemos para nuestra salud de las próximas décadas", ha manifestado.

   Mientras la investigación determina hasta qué punto intervenir sobre bacterias concretas puede contribuir a preservar la función muscular, Sánchez ha abogado por seguir cuidando el intestino, alimentándose de forma adecuada y manteniendo el músculo activo, todo ello de forma complementaria.

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