¿Existe realmente el síndrome de Peter Pan? Signos que debes atender

Videojuegos, aburrimiento, diversión, síndrome de Peter Pan
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Publicado 17/02/2019 7:59:50CET

   MADRID, 17 Feb. (EDIZIONES) -

   ¿Quién no conoce a alguien que vive alegremente el 'carpe diem' y que pasa olímpicamente de cualquier responsabilidad, es más, las rehúye, e intenta comprometerse con poco a su alrededor? Pero ¿este síndrome tan popular realmente existe?

   Fue en 1983 cuando el psicólogo norteamericano Dan Kiley describió por primera vez este 'síndrome' en su manuscrito 'El Síndrome de Peter Pan', un manual en el que habla sobre aquellos jóvenes que 'nunca crecen' y que se niegan a aceptar las responsabilidades de los adultos.

   Actualmente sigue sin estar reconocido oficialmente por el 'Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales', o DSM por sus siglas en inglés, elaborado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, y referencia para psiquiatras y psicólogos a la hora de clasificar los distintos trastornos mentales.

   No obstante, según recalca en una entrevista con Infosalus la psicóloga general sanitaria y psicoterapeuta en Mensalus (Barcelona) María Teresa Mata, como tal ese síndrome no está contemplado en el DSM pero sí es reconocido dentro de la psicología popular.

    "A partir del libro de Kiley se pone nombre a esta incapacidad a la hora de asumir las responsabilidades de la vida adulta. Como por ejemplo, a la hora de convivir en pareja, ser padre, mantener una serie de responsabilidades en el trabajo, o lo que puede suponer tener un amigo y estar vinculado a él. Estas personas se abruman y prefieren huir de ello", remarca la especialista en entrenamiento de inteligencia emocional.

   La también miembro del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña enumera varias características que definirían en cierta manera a este tipo de personas, generalmente hombres: Incapacidad a la hora de comprometerse; son especialmente quejosas, y muchas veces con la actitud de los demás, ya que son personas que están muy centradas en ellas mismas; tienden a ser bastante egoístas, algunas con algún punto narcisista y falta de empatía.

   "Se despreocupan por las necesidades del otro. Ni las contemplan porque no les queda espacio mental para ponerse en lugar del otro, es difícil que se lo puedan plantear. No quieren sufrir. De hecho, asocian la responsabilidad de la vida adulta con el sufrimiento. Es fácil que se frustren, sobre todo si no les sale algo bien, o si son criticados, ya que se daña su ego, algo que no puede tocarse ni modificarse. Son también muy rígidos de pensamiento. Tienen mucho miedo a la soledad, un miedo atroz, por eso muchas veces buscan parejas cuidadoras que les den atención", añade la psicóloga.

   A su vez, Mata describe a personas con el 'Síndrome de Peter Pan' como personas con falta de autoestima y bajo conocimiento de sí mismos, con muy poca seguridad "en su modo de pensar, sentir y actuar".

   Según indica, la seguridad está muy relacionada con tener información sobre uno mismo, y cuanta más información se posea sobre quién se es, más rico será el autoconcepto de la persona. A su juicio, con ello resulta más sencillo identificarse con aquello que se hace y generar así un sentimiento de seguridad al respecto. Ahora bien, advierte de que, si no se ha dedicado tiempo a descubrir quién se es, es probable que se cuente con un autoconcepto pobre que no realce las capacidades personales, hecho que hará sentir inseguro y limitará a la hora de experimentar nuevos escenarios.

   "La no experiencia dificultará que te sientas satisfecho con tu vida y, por lo tanto, que te sientas autorrealizado. Todo ello probablemente te hará sentir mal contigo mismo, y si tienes una baja autoestima será difícil que confíes en tu poder para salir de ciertas zonas de confort", destaca Mata.

   Por otro lado, indica que estas personas además son vanidosas, tienen mucha preocupación por el qué dirán los demás, aparte de que a veces se muestran rebeldes, muy reactivos y no se les puede decir nada.

   La bibliografía de Dan Kiley establece este síndrome en los hombres jóvenes preadultos, pero en la actual se habla de estos casos tanto en hombres como en mujeres, aunque suele ser más frecuente en los hombres, precisa la experta de Mensalus.

   Se considera que este tipo de casos suelen enmarcarse en aquellos jóvenes que han tenido una vida muy permisiva, y a los que sus padres han intentado salvarles de responsabilidad, que no han tenido límites en su educación, que no se les ha educado en la cultura del esfuerzo.

   No obstante, Mata llama la atención que también puede tener lugar en aquellos que han sido criados bajo el amparo de unos padres que no les han proporcionado el reconocimiento del logro, que no han podido sentirse satisfechos con aquello que hacen, y que no han podido labrar un 'yo seguro' porque no saben qué está bien o no, porque no han tenido esa referencia de sus padres; son personalidades inseguras ambas.

PROBLEMAS DE SALUD DE UN 'PETER PAN'

   Sobre los problemas de salud que suelen presentar este tipo de personas, la experta de Mensalus menciona cuadros de ansiedad, depresión, incomprensión, o problemas relacionales y de pareja entre otros.

   "Una persona que se siente insegura, que a lo mejor no ha dedicado tiempo a experimentar, es muy posible que cualquier reto o situación que no se le ajuste le genere ansiedad, y es posible que vivan con elevado sufrimiento. Es posible también que ante las relaciones personales, y sobre todo en las más intimas, se muestren 'evitativos', no quieran entrar en compromiso porque no saben qué papel tomar, o no sólo eso, también puede ser que se sientan fácilmente heridos, incomprendidos, y acabe pasando que corten con relaciones personales y de pareja, en las que generalmente es el otro el que más ha ofrecido", subraya.

   Cada caso es individual pero para superar este 'síndrome' cree que hay que trabajar la tolerancia y la frustración en estos casos, así como entender que todas las emociones tienen una función, a pesar de que estas personas las niegan. Mata también considera que el trabajo debe ir dirigido a reconstruir el autoconcepto, el conocimiento sobre uno mismo, igual que hay que hacerles entender que vivir experiencias les ayuda a definir su identidad, importante para sentirse seguros, poder ir al trabajo y escuchar criticas, tener amigos y pareja, o mantener buenas relaciones sociales, entre otros aspectos.