Archivo - Pareja comiendo un psicolabis en un parque. - JOVANMANDIC/ISTOCK - Archivo
MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -
La excitación sexual puede jugar a favor.... y en contra. En los primeros encuentros, ese impulso de acercamiento que empuja a conectar también puede nublar la lectura de las señales, haciendo que la ambigüedad se perciba como interés y el riesgo de rechazo pase a un segundo plano. El resultado: una "visión de túnel" emocional donde vemos más lo que deseamos que lo que realmente ocurre.
CUANDO EL DESEO LLENA LOS HUECOS DE LA DUDA
Según se publica en 'Personality and Social Psychology Bulletin', diferentes estudio han demostrado que la excitación sexual puede llevar a sobreestimar el interés romántico de la pareja, pero estas interacciones implicaban señales neutrales o positivas por parte de la pareja potencial.
Un nuevo estudio, realizado por investigadores de la Universidad Reichman (Israel), confirma que la excitación sexual puede provocar una 'visión de túnel' que dificulta reconocer cuando alguien simplemente no está interesado en ti.
"La excitación sexual hizo que los participantes fueran significativamente más propensos a interpretar las interacciones ambiguas de forma optimista", asegura la doctora Gurit Birnbaum, autora principal del estudio y profesora de psicología en la Universidad Reichman.
Las pareja potenciales proporcionaron señales mixtas o ambiguas para reflejar con mayor precisión los primeros encuentros de una relación en la vida real. Vieron interés donde solo había incertidumbre. "Parte de la razón parece ser que la excitación aumentó el atractivo de la pareja, alimentando aún más la tendencia a ver lo que la gente quería ver", señala.
VÍDEOS, CHATS Y SEÑALES CONTRADICTORIAS EN EL LABORATORIO
Los investigadores querían determinar si la estimulación sexual afecta la regulación del riesgo. Un grupo de participantes vio un video sexual antes de chatear en línea con alguien a quien se le pidió que transmitiera señales contradictorias en diferentes etapas de la interacción. Otro grupo vio un video no sexual y luego participó en el mismo tipo de conversación.
Tras la conversación, los participantes evaluaron el atractivo de su interlocutor, así como el interés que percibían en él. Quienes habían visto un vídeo sexual antes de la conversación tendían a encontrar a su interlocutor atractivo y a percibir que este sentía interés romántico por ellos. La única excepción a este efecto se observó en el último estudio del artículo, cuando el interlocutor dio señales claras e inequívocas de rechazo. En este caso, los participantes reconocieron con precisión la falta de interés romántico de su interlocutor.
"La excitación sexual distorsiona la percepción solo cuando la situación deja espacio para la esperanza", reflexiona el profesor Birnbaum. "Puede ayudarnos a superar el miedo al rechazo al inclinar la percepción hacia una dirección más esperanzadora".
Este sesgo perceptivo puede resultar útil al principio del noviazgo, cuando se necesita cierto optimismo para arriesgarse con alguien nuevo, pero el profesor Birnbaum señala que puede tener sus consecuencias.
"El deseo puede eclipsar la sensibilidad hacia los verdaderos deseos de otra persona", explica el profesor Birnbaum. "En esos momentos, es posible que no veamos la interacción como es, sino como esperamos que sea, sin darnos cuenta de que la puerta no está realmente abierta".
UN SESGO ÚTIL PARA LIGAR… CON RIESGOS AÑADIDOS
Los autores destacan que futuras investigaciones deberían poner a prueba estos procesos en entornos más naturales, como las plataformas de citas en línea, así como en diferentes etapas del desarrollo de las relaciones. En términos más generales, los hallazgos contribuyen a una comprensión cada vez mayor de cómo nuestros estados internos, y no solo nuestras circunstancias, influyen en lo que percibimos de las personas que nos rodean.
"El deseo, al parecer, no solo nos motiva a buscar la conexión; también puede ayudarnos a lograr ese objetivo ajustando sutilmente la perspectiva con la que interpretamos las señales que recibimos en el camino", concluyen.