Cómo evitar que los menores sufran accidentes con pirotecnia durante las Fallas

Un petardo puede dejar ciego a una persona.
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Publicado 06/03/2018 10:55:21CET

MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Valenciana de Pediatría (SVP) ha advertido sobre los peligros de la pirotecnia en niños, cuyo mal uso provoca la mayor parte de las lesiones, en especial durante las Fallas.

La mayor parte de quemaduras y heridas que sufren los menores se producen por no cumplir las normas sobre uso de pirotecnia que establece la Comunidad Valenciana. En ellas se enumeran distintas categorías en función de los años que tenga el niño y la peligrosidad. Los menores de 8 años lo tienen prohibido y para algunas franjas es necesario llevar una autorización firmada por los padres o tutores legales certificando su consentimiento. Además, los menores deben estar vigilados siempre por un adulto.

Sin embargo, "son normas que suelen saltarse con frecuencia", ha señalado el vocal de cirugía pediátrica de la SVP, Vicente Ibáñez. En cuanto a la diferencia por sexos, un estudio publicado en 'Clinical Pediatrics' concluye que la mayoría de los menores heridos por fuegos artificiales son varones (75%). La edad media es de 10,6 años y el 7,6 por ciento de los heridos requiere ingreso hospitalario. Así lo confirma otro trabajo, publicado en 'The American Journal of Emergency Medicine'.

El mayor número de lesiones son quemaduras y se producen en manos, cabeza, cuello y ojos. Los petardos, los dispositivos aéreos y las bengalas son los artefactos que más las provocan. "La mayoría de los accidentes suelen ser quemaduras y heridas por metralla por el mal uso de los objetos de pirotecnia o por encender petardos dentro de botes, latas o botellas, que al explotar pueden disparar la metralla contra la cara o el cuello, por ejemplo. Por eso está prohibido", ha comentado el especialista.

MANO EN PETARDO

La lesión más grave que puede producirse es la de 'Mano en petardo'. Según ha explicado el experto, este diagnóstico fue descrito por primera vez en la Comunidad Valenciana y se produce cuando explota un petardo en la mano y ésta queda destrozada, pudiendo requerir la amputación de los dedos o incluso de la mano entera.

Así le sucedió a un niño de 13 años de Jaén en Nochebuena, que perdió la mano por este motivo. Por ello, entre las instrucciones de uso, "se recomienda encender el petardo y tirarlo de inmediato y si falla y no explota no debe tocarse y conviene desecharlo. Tampoco es aconsejable guardarlo en un bolsillo, pues podría explotar con el calor", ha destacado el doctor Vicente Ibáñez.

Por otra parte, una investigación publicada en 'ANZ Journal of Surgery', ha señalado que los niños tienen más posibilidades de lesiones por fuegos artificiales como espectadores. Por ello, también es aconsejable protegerles de una exposición permanente a un ruido excesivo, teniendo en cuenta que una mascletá pueden llegar hasta los 130 decibelios, un nivel de sonido doloroso y cerca del umbral máximo de dolor que se puede aguantar (140 decibelios).

"A edades pequeñas estos niveles pueden resultar muy dañinos por lo que no se les debería colocar en primera línea y, en la medida de lo posible, deberían utilizar tapones u otro tipo de protectores", ha recomendado el doctor Ibáñez.

Ante una lesión, los pediatras instan a actuar con cuidado y cautela ante una quemadura o herida producida por petardos, cohetes, metrallas o cualquier material pirotécnico. Según han explicado, se debe bajar la temperatura de la zona con agua fría o paño húmedo y luego cubrir con gasa seca, para evitar su infección. Es importante que el traslado no se haga con gasas húmedas ya que aplicado en zonas amplias puede provocar hipotermia. Así mismo, descartan la aplicación de ninguna crema ni ungüento caseros.