Publicado 01/06/2022 07:03

Los eventos de superdispersión de COVID-19 se originan en un pequeño número de portadores

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Archivo - Infección, protección, covid-19, coronavirus - ALPHASPIRIT/ISTOCK - Archivo

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los investigadores han creado un modelo para conectar lo que los biólogos han aprendido sobre la superdifusión del COVID-19 con la forma en que se han producido tales acontecimientos en el mundo real y han comprobado que los eventos de superdispersión de COVID-19 se originan en un pequeño número de portadores y la variabilidad entre eventos de infección superior a la esperada, según publican en la revista 'Physics of Fluids'.

Utilizando datos de ocupación para probar varias características que van desde las cargas virales hasta la ocupación y ventilación de los entornos de contacto social, descubrieron que el 80% de las infecciones que se producen en los eventos de superdifusión provienen de sólo el 4% de los portadores del virus en el evento. El rasgo principal que impulsó la amplia variabilidad en los eventos de superdifusión fue el número de partículas virales encontradas en los casos índice.

Todavía no se ha resuelto cómo las características del virus SARS-CoV2 llevan a que algunos eventos se conviertan en eventos de superdifusión mientras que otros son relativamente benignos.

Investigadores de Canadá y Estados Unidos usaron datos de ocupación del mundo real de más de 100.000 lugares donde se reúne la gente en 10 ciudades de Estados Unidos para probar varias características que van desde las cargas virales hasta la ocupación y la ventilación de los lugares de contacto social.

El rasgo principal que impulsó la gran variabilidad de los eventos de superdifusión fue el número de partículas víricas encontradas en los casos índice, seguido de la ocupación general de los entornos de contacto social.

Los métodos de los investigadores apuntan a la curiosa observación de que la variabilidad entre los eventos de infección es mayor de lo que cabría esperar, una situación denominada sobredispersión.

"Ahora se sabe que el COVID-19 se transmite por el aire, y que probablemente sea la vía de transmisión dominante --comenta el autor Swetaprovo Chaudhuri, de la Universidad de Toronto (Canadá)--. Este trabajo conecta la transmisión aérea en interiores con la evolución de la distribución de la infección a escala de la población y muestra que la física de la transmisión aérea es coherente con las matemáticas de la sobredispersión".

El modelo del grupo se basa en simulaciones numéricas e investigaciones realizadas por otros sobre las cargas virales y el número de aerosoles cargados de virus que expulsan las personas, así como en datos sobre la ocupación de un restaurante o zona procedentes de SafeGraph, una empresa que genera esos datos a partir de señales anónimas de telefonía móvil.

"Aunque hay incertidumbres e incógnitas, parece que es bastante difícil evitar un evento de superdifusión si la persona portadora de una alta carga viral se encuentra en un lugar concurrido", comenta Chaudhuri.

Señala que los resultados no sólo subrayan la importancia de los esfuerzos para frenar la propagación del virus, sino que también ayudan a describir lo integral que puede ser una planificación adecuada para cada situación.

"Para mitigar estos episodios de superdifusión, se requiere la vacunación, la ventilación, la filtración, el uso de mascarillas y la reducción de la ocupación --recuerda--. Sin embargo, no basta con ponerlos en marcha, sino que es importante saber qué tamaño, tipo y parámetros pueden mitigar el riesgo hasta ciertos niveles aceptables".