Investigadora científica de la US trabaja en un laboratorio. Foto de archivo. - US
SEVILLA 17 (EUROPA PRESS)
Un estudio liderado por la Universidad de Sevilla (US) y el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-USAL-FICUS) ha identificado el papel de la proteína hSpindly en el sistema que vigila el correcto reparto de los cromosomas durante la división celular y que, por ende, condiciona la eficacia de algunas quimioterapias.
Según ha detallado la US en un comunicado, si bien algunas quimioterapias utilizan fármacos antimitóticos para "bloquear la división de las células tumorales hasta provocar su muerte", existen células que consiguen superar ese bloqueo y continuar su proliferación hasta reducir la eficacia del tratamiento.
Por tanto, los resultados de la investigación, publicados en la revista 'iScience', han ayudado a comprender el papel de hSpindly, una proteína que participa en el sistema encargado de comprobar que los cromosomas se repartan correctamente durante la división celular. Asimismo, han mostrado que alterar experimentalmente un punto concreto de la proteína modifica la respuesta de las células tumorales a los fármacos antimitóticos, un hallazgo que permitirá entender cómo algunas células pueden escapar del bloqueo provocado por estos fármacos y que ha abierto una vía para estudiar hSpindly como "posible biomarcador de respuesta o futura diana terapéutica".
Al hilo, la US ha asegurado que la investigación ha sido realizada con líneas celulares humanas cultivadas en el laboratorio y no ha empleado modelos animales.
EL PAPEL DE HSPINDLY
La proteína hSpindly se localiza en la corona fibrosa, una zona periférica del cromosoma que funciona como una "especie de malla proteica que rodea al cinetocoro", el punto donde se enganchan los cromosomas al huso, una estructura de microtúbulos que separa los cromosomas. Desde esta manera, la proteína facilita el enganche de los cromosomas a los microtúbulos del huso.
La investigadora del Centro de Investigación del Cáncer (CSIC, USAL, FICUS) que ha codirigido la investigación, Nuria Ferrándiz, ha señalado que anteriormente se había considerado que la proteína "actuaba sobre todo como un adaptador estructural". No obstante, el nuevo estudio ha demostrado que su dinámica "participa de forma directa en la activación de control del huso".
Además, se ha observado que hSpindly se asocia a otras proteínas de control, como Mad1 y Mad2, en el momento en que se fuerza a la célula a mantenerse en mitosis y se evita que complete la división antes de tiempo.
Igualmente, el trabajo también ha identificado el aminoácito teonina 552, un elemento "muy concreto que convierte a hSpindly en un interrputor muy preciso", dado que "cuando se le añade un pequeño grupo químico de fósfoso, se comporta como una proteína dinámica", de manera que entra y sale de los cinetocoros y ayuda a atraer de forma eficaz la proteína Mad2.
En este sentido, cuando los investigadores impiden que esta treonina se fosforile, mediante una mutación conocida como T552A, hSpindly se queda más fija en los cinetocoros y pierde capacidad para atraer Mad2, una diferencia que altera la intensidad de la señal del punto de control.
Por su parte, la US ha destacado que la investigación ha evidenciado que la proteína hSpindly influye en esta respuesta a los fármacos antimitóticos, de manera que las células que sobreexpresan la forma normal de hSpindly son más sensibles a estos fármacos, mientras que las que expresan la variante T552A, que no puede fosforilarse en ese punto, sobreviven mejor una vez pasado el tratamiento.
Del mismo modo, los resultados han apuntado que la moficiación molecular de hSpindly puede favorecer que las células escapen del bloqueo mitótico y abre la posibilidad de que pueda convertirse en una "diana terapéutica o en un biomarcador para predecir la respuesta a determinados tratamientos".
Por otro lado, el estudio también ha obtenido conclusiones sobre las dos rutas de señal que el punto de control del ensamblaje del huso utiliza, de manera que ha adelantado que la proteína hSpindly puede activar la señal de alarma "incluso cuando la primera ruta funciona peor de la normal", de manera que la ruta de la corona puede sostener la señal de vigilancia "en mayor medida de lo que se pensaba".
Por último, los resultados también han sugerido que otra proteína reguladora (Bub1) controla a hSpindly mediante fosforilación, de modo que hSpindly actúa como un puente funcional entre ambas rutas de vigilancia.