Archivo - Un estudio revela que un 38% de españoles nunca ha revisado su audición, pese a afectar a la calidad de vida para el 93% - OI2 - Archivo
MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un 38 por ciento de lo españoles nunca se ha revisado la audición, pese a afectar a la calidad de vida para el 93 por ciento, tal y como ha revelado un estudio llevado a cabo por IPSOS para Nuance Audio, solución invisible de la compañía tecnológica EssilorLuxottica para la pérdida auditiva leve a moderada sin necesidad de dispositivos insertados en el canal auditivo.
Así, con motivo de la celebración, este martes, 3 de marzo, del Día Mundial del Cuidado del Oído y la Audición, esta entidad ha indicado que la salud auditiva sigue siendo una de las áreas más descuidadas de la prevención. De hecho, solo el 36 por ciento de los ciudadanos se revisa la audición una vez al año, en comparación con el 60 por ciento que revisa su vista.
En España, aproximadamente, 5,5 millones de personas viven con pérdida auditiva, de las cuales 4,9 millones presentan pérdida leve o moderada, han continuado desde EssilorLuxottica, al tiempo que han expuesto que muchas de ellas no utilizan ninguna solución auditiva, principalmente por estigma, comodidad o coste. Esta situación pone de relieve la necesidad de reforzar la prevención, la detección temprana y el acceso a la atención auditiva, en línea con los datos y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Abundando en los resultados de este trabajo, el mismo muestra, al analizar el tipo de dispositivo que los participantes preferirían para mejorar su audición, que el 54 por ciento optaría por audífonos invisibles como Nuance Audio, frente al 14 por ciento que elegiría implantes auditivos, el 8 por ciento que preferiría audífonos integrados en gafas y el 7 por ciento que seleccionaría audífonos tradicionales.
En cuanto a la pérdida auditiva, en EssilorLuxottica han divulgado que, en muchos casos, se desarrolla de manera progresiva y sus primeros signos tienden a normalizarse y atribuirse al cansancio o al ruido ambiental. Así, se considera que existe pérdida auditiva cuando una persona tiene dificultad para oír sonidos por encima del umbral medio considerado normal, situado en torno a los entre 20 y 25 decibelios.
DOS DE CADA TRES, FRUSTRADOS POR NO PODER SEGUIR UNA CONVERSACIÓN EN ALGUNA OCASIÓN
Al respecto, este estudio revela que el 15 por ciento califica su audición como regular o mala. No obstante, el 46 por ciento reconoce tener dificultades para oír en ambientes ruidosos y un 26 por ciento en conversaciones con varias personas. Además, el 67 por cierto confiesa haber sentido frustración o aislamiento en alguna ocasión por no poder seguir una conversación.
Un 24 por ciento ha sido diagnosticado con algún grado de pérdida auditiva y un 20 por ciento sospecha tenerla, pero sin calificación por parte de un profesional, continúa esta investigación, que también indica que el 42 por ciento señala efectos en sus relaciones sociales y familiares, el 37 por ciento reconoce un impacto en su participación en actividades de ocio y el 34 por ciento en su estado de ánimo o salud mental.
Por otra parte, este estudio evidencia que tomar medidas hacia una solución sigue estando influenciado por factores sociales, culturales y económicos, ya que el 76 por ciento de los encuestados percibe que existe algún grado de estigma social hacia las personas con pérdida de audición. Un 31 por ciento afirma haber evitado o conocer a alguien que ha evitado el uso de audífonos por vergüenza o prejuicio, mientras que el 41 por ciento señala el coste como el principal obstáculo para la adopción de soluciones auditivas.
"Los datos muestran una paradoja clara: sabemos que la pérdida auditiva afecta a la calidad de vida, pero seguimos retrasando su revisión y tratamiento, normalizando las primeras señales y conviviendo con ellas durante años", ha concretado la audioprotesista de EssilorLuxottica, Rocío Melero, quien considera "fundamental" fomentar "una cultura preventiva y ofrecer soluciones que eliminen barreras, tanto sociales como económicas".
"Por ello, integrar la tecnología auditiva en un accesorio cotidiano, como las gafas, nos permite dar un paso más hacia la normalización y facilitar una adopción más temprana", ha proseguido Melero. Esta se gestiona mediante una aplicación móvil intuitiva que permite personalizar el sonido según las necesidades de cada usuario.