Un estudio recomienda estar atentos a lo que comen los hijos sin forzar, premiar ni prohibir

Archivo - Niño con cara de pena porque no quiere comer.
Archivo - Niño con cara de pena porque no quiere comer. - FILADENDRON/ISTOCK - Archivo
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Publicado: miércoles, 14 octubre 2026 10:13

   BARCELONA, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La manera en que madres y padres acompañan a las hijas e hijos al darles de comer se asocia con la calidad de vida infantil, de forma que presionar para comer o restringir alimentos perjudica esta calidad de vida, según un estudio de Gasol Foundation junto al Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat (Barcelona).

   En cambio, es positivo para ellos "estar atentos a lo que comen de forma regular y constante y acompañar de forma cálida y cercana, sin forzar ni prohibir", informa la fundación en un comunicado por el Día Mundial de la Alimentación del viernes 16 de octubre.

   El estudio 'Santboisà', publicado en la revista científica 'Frontiers in Nutrition', incluye datos de 1.535 menores de 3 a 8 años escolarizados en 19 centros educativos, con información recogida de 2022 a 2024.

   Este documento va más allá de lo que come un niño al poner el foco en el acompañamiento vinculado a la calidad de vida, y "hasta ahora, la evidencia científica sobre esta relación era limitada".

   Las familias respondieron un cuestionario sobre tres prácticas habituales al dar de comer (el acompañamiento cercano, la presión para comer y la restricción de alimentos) y valoraron la calidad de vida de sus hijos (un indicador que recoge aspectos como sentirse bien, tener energía o disfrutar con los amigos).

CUANDO LA COMIDA ES OBLIGACIÓN

   Según la investigadora de Gasol Foundation y coautora del estudio Silvia Torres, han comprobado que "prácticas habituales como el castigo o la recompensa dulce se asocian negativamente" con la calidad de vida de los menores de 3 a 11 años, así como la prohibición de ciertos alimentos desde una perspectiva restrictiva.

   "La alternativa eficaz es el acompañamiento cercano: ofrecer alimentos saludables de forma respetuosa y sin coacciones", señala Torres, quien añade que estas asociaciones se mantienen al considerar la edad, el sexo, el peso, la calidad de la dieta y la actividad física del menor, además del nivel educativo de la madre, siendo similares en niños y en niñas.

   Por ello, el estudio propone una "presencia cercana; es decir, estar atentos a lo que comen niños y niñas, pero sin forzar, ni premiar, ni prohibir", y hacerlo de manera regular y constante, ya que hacerlo de forma esporádica no se demuestra favorable para la calidad de vida.

EL VÍNCULO EMOCIONES-CONDUCTA

   El director ejecutivo de Gasol Foundation y coautor, Dr. Santi F. Gómez, destaca que "la relación entre emociones y conducta es especialmente intensa en la infancia".

   El también coautor Dr. Helmut Schröder (miembro del Consejo Asesor de Gasol Foundation, investigador del Hospital del Mar Research Institute y profesor honorífico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) ha dicho que, hasta este estudio, "era muy escasa" la evidencia sobre la relación entre acompañamiento en las comidas y bienestar infantil.

   Los autores constatan que "las diferencias observadas son modestas" y que, al ser un estudio transversal, no permiten establecer relaciones de causa-efecto: por eso, para confirmarlas harán falta estudios con un seguimiento longitudinal, o con un grupo de intervención y otro de control.

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