Los investigadores del Instituto Josep Carreras a cargo del estudio - INSTITUTO JOSEP CARRERAS
BARCELONA, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un estudio del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras ha propuesto un nuevo modelo de entender el cáncer, "más complejo" y dinámico, basado en los ecosistemas de características tumorales en el espacio y en su evolución a lo largo de la enfermedad.
El trabajo, publicado en la revista 'Trends in Cancer', permite pasar de ver el cáncer como un modelo estático a entenderlo como un ecosistema dinámico, centrado en la forma en cómo este ecosistema cambia a lo largo del tiempo, informa el instituto de investigación en un comunicado de este martes.
ANALIZAR LAS FUNCIONES Y NO LOS GENES
Durante décadas, el cáncer se ha abordado desde una perspectiva centrada en los genes, bajo la hipótesis de que las mutaciones determinan el curso maligno de una célula y, por eso, la investigación se focalizaba en identificar nuevos genes que, en alterarse, podrían provocar malignidad, así como encontrar la forma de inhibirlos.
En los últimos años ha ganado fuerza un nuevo marco conceptual: las funciones celulares --el fenotipo-- surgen de interacciones jerárquicas entre grupos de genes, por lo que analizar dichas funcionalidades podría ser una vía "mucho más sencilla" de entender qué es lo que realmente hace una célula.
Así, las largas listas de mutaciones genéticas se podrían traducir en descripciones "más breves y significativas" de las características distintivas del cáncer ('hallmarks of cancer'), es decir, de qué funciones deben hacer los tumores para hacerse malignos, como 'evadir el ataque inmunitario' o 'activar la invasión y la metástasis'.
ESTUDIAR LA PROGRESIÓN DE LOS 'HALLMARKS'
El nuevo enfoque ofrece una comprensión "más profunda" de la progresión del cáncer y permite responder preguntas que la visión clásica no podía explicar, como, por ejemplo, identificar dónde y cuándo se producen los 'hallmarks' en el tumor, y no solamente qué tipo de cambios se producen.
Al comprender en profundidad cómo interactúan entre sí las diferentes poblaciones celulares dentro de un tumor en desarrollo, se podría anticipar si ese entorno es propicio para la expansión maligna o no, lo que ofrecería al personal clínico "un abanico más amplio de oportunidades" para intervenir antes de que el cáncer llegue a desarrollarse.
En los próximos meses, el nuevo modelo se validará con datos reales de grandes cohortes de pacientes con información previa y posterior al tratamiento, y los investigadores confían que proporcionará "biomarcadores sofisticados que reflejen la naturaleza compleja de los tumores".