Archivo - Un estudio internacional desarrollado en IMQ muestra que los segmentos de la médula espinal están interconectados - HADELPRODUCTIONS/ ISTOCK - Archivo
MADRID 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un grupo internacional de investigadores ha llevado a cabo un estudio en la Clínica IMQ Zorrotzaurre de Bilbao (Vizcaya) que ha identificado y descrito un nuevo reflejo neurofisiológico en la medula espinal humana, con lo que se ha evidenciado que sus distintos segmentos están interconectados.
Este trabajo, que ha sido liderado por la neurofisióloga de este centro, la doctora Patricia Colmenárez, y cuyos resultados han sido publicados en la revista especializada 'Clinical Neurophysiology', se ha realizado a través de la práctica clínica en los quirófanos y en pacientes bajo anestesia. Con ello, se ha hallado este reflejo intersegmentario del nervio pudendo (IPR, por sus siglas en inglés).
"Este hallazgo permite una mejor comprensión del funcionamiento de la médula espinal, algo que puede ser crítico en el contexto de las cirugías de columna", ha manifestado Colmenárez, que es a autora de esta investigación junto al miembro del Hospital Universitario Araba, Berenice Murià, y los integrantes del Hospital Mount Sinai West de Nueva York (Estados Unidos), María J. Téllez y Sedat Ulkatan.
La especialista de la Clínica IMQ Zorrotzaurre, premiada durante la reciente celebración del X Congreso Anual de la Asociación de Monitorización Intraquirúrgica Neurofisiológica Española (AMINE), ha contextualizado el conocimiento adquirido explicando que el pudendo es un nervio que se encuentra en la región pélvica y que inerva los genitales externos de ambos sexos, así como también los esfínteres de la vejiga urinaria y del músculo esfínter externo del ano.
Por su parte, un reflejo es una respuesta automática e involuntaria del sistema nervioso a un estímulo específico del entorno, ha explicado, para añadir que el hallado otorga "la posibilidad de evaluar la conectividad entre los segmentos de la zona sacra (parte baja de la columna), zona lumbar y zona torácica de la médula espinal, en tiempo real y durante la propia cirugía".
AUMENTA LA SEGURIDAD DEL PACIENTE
Según ha manifestado, este análisis "aumenta la seguridad del paciente en cirugías que afectan a este nervio y, por extensión, a los órganos a los que alcanza". Por ello, considera que "este avance en el conocimiento puede tener una importancia esencial para la preservación de la función urogenital, anal y sexual".
En este sentido, ha declarado que "en determinados pacientes, al estimular el nervio pudendo durante la cirugía, aparecían respuestas musculares que no podían explicarse únicamente por los circuitos reflejos sacros clásicos". "Las respuestas aparecían en músculos abdominales y estructuras alejadas del segmento sacro, sugiriendo una comunicación medular mucho más amplia de lo que tradicionalmente se describía", ha aclarado, destacando que, "al principio, parecía una curiosidad fisiológica" pero, "después, empezó a repetirse".
Por ello, el Departamento de Neurofisiología de la Clínica IMQ Zorrotzaurre comenzó a registrar simultáneamente, en las cirugías de columna, el comportamiento de diferentes grupos musculares. "Lo que observamos fue consistente: existía un patrón reproducible de respuestas reflejas que implicaban redes medulares intersegmentarias complejas", ha afirmado Colmenárez.
Con todo, considera que este descubrimiento "abre una nueva línea de investigación en un campo importante de la Medicina, como es la neurofisiología intraoperatoria, de aplicación diaria en quirófanos de todo el mundo". Con el mismo, ya es posible "una mejor evaluación funcional de la médula espinal durante las cirugías de columna, una mayor sensibilidad en cirugías de tumores medulares y de deformidades complejas, una monitorización más global y completa de los circuitos nerviosos espinales, una técnica nueva que añadir a las clásicas de monitorización durante las cirugías y, lo más importante, una vía de desarrollo de nuevas aplicaciones diagnósticas y terapéuticas para los pacientes", ha concluido.