Fragmento de la grabación de la exocitosis. - UPF
BARCELONA, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un estudio liderado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona ha descubierto la nanomáquina que controla la exocitosis constitutiva, es decir, la entrega ininterrumpida de paquetes moleculares esféricos a la superficie de las células que las mantiene en funcionamiento.
El trabajo, publicado en 'Cell', ha permitido obtener una información "sin precedentes" de un proceso clave en el cuerpo humano que, además, puede tener implicaciones profundas en el tratamiento de algunas infecciones y enfermedades raras, informa la UPF en un comunicado de este viernes.
El jefe del grupo de Biofísica en Biología Celular del Departamento de Medicina y Ciencias de la Vida de la UPF, Oriol Gallego, ha apuntado que la función del nanomensajero es tan importante que es "muy extraño" encontrarlo mutado en pacientes, ya que su alteración comprometería la viabilidad de embrión antes de nacer.
Pese a ser "vital" para la célula, este proceso no había podido estudiarse hasta ahora, cuando el equipo investigador ha usado algunos de los microscopios ópticos y electrónicos más avanzados y análisis mediante IA para resolver la organización de la nanomáquina, la que han bautizado como 'ExHOS', y filmar los rápidos cambios que experimenta su estructura.
FILMAR EL EXHOS
Profundizar en la comprensión de la exocitosis podría tener un "gran impacto" en varios campos de la ciencia aplicada, como en la defensa de las plantas o en virus como el Sars-Cov2 o el VIH.
Una de las autoras principales del estudio, Marta Puig-Tintó, ha explicado que, aunque sea pequeño, el interior de la célula es "un espacio inmenso lleno de nanomáquinas enigmáticas que nunca antes se habían podido observar a causa de las limitaciones de las herramientas de microscopia actuales".
"Pero creo que el futuro está en la integración de varias tecnologías de imagen con el poder de nuevas herramientas computacionales como la IA para hacer visible lo invisible", apunta la investigadora.
Por su parte, Gallego asegura que lo que han podido ver es un proceso celular fundamental y vital: "Es lo mismo que explicar cómo se intercambia el oxígeno durante la respiración o cómo se mantiene la periodicidad del latido del corazón".
"Puede ser que no tenga una aplicación inmediata, pero el descubrimiento de esta nanomáquina facilitará la investigación futura hacia las soluciones a problemas biomédicos y biotecnológicos graves que hoy por hoy no tienen solución", concluye.