Un estudio detecta un 71% más de riesgo de un trastorno cardíaco por la exposición en el agua potable al litio

Archivo - Agua, vaso.
Archivo - Agua, vaso. - STEVANOVICIGOR - Archivo
Infosalus
Publicado: miércoles, 14 octubre 2026 7:40

    MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) señala que los niños que viven en zonas con niveles más altos de litio en el agua potable tienen más probabilidades de ser diagnosticados con el síndrome de Wolff-Parkinson-White, una afección cardíaca poco común que puede causar un ritmo cardíaco peligrosamente rápido.

   Los hallazgos, publicados en línea en 'The Journal of Clinical Investigation', se basan en datos de salud y calidad del agua de más de 2,3 millones de niños en California y también se observaron en casi 2 millones de niños en Nueva York. Los niños de los condados de California con niveles de litio en el 25% más alto tenían un 71% más de probabilidades de recibir un diagnóstico de Wolff-Parkinson-White (WPW) que aquellos que vivían en condados con niveles más bajos.

EL LITIO SE ENCUENTRA EN LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS

   El litio se encuentra de forma natural en las aguas subterráneas, y sus concentraciones varían considerablemente según la ubicación. Si bien la investigación se centró en California y Nueva York, el litio está presente en las aguas subterráneas utilizadas para el consumo humano en todo Estados Unidos y otros lugares, lo que plantea interrogantes sobre la posible relevancia de estos hallazgos para la salud pública en general.

   El síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW) se produce cuando una rama adicional del músculo cardíaco, conocida como vía accesoria, crea una conexión eléctrica anormal en el corazón. Estas vías se forman durante el desarrollo fetal, pero se desconoce en gran medida por qué se desarrollan. La mayoría de las personas con vías accesorias no tienen antecedentes familiares de la enfermedad, lo que sugiere que la exposición a factores ambientales durante el desarrollo fetal podría influir.

   "Conocemos estas vías desde hace décadas y sabemos cómo tratarlas, pero desconocíamos por qué se desarrollan", apunta Gregory Marcus, catedrático de investigación sobre fibrilación auricular en la División de Cardiología de la UCSF y autor principal del estudio. "Este es un avance importante porque apunta a un posible factor ambiental modificable. Sin embargo, necesitamos más investigación para determinar si el litio contribuye realmente a su desarrollo".

   Las vías accesorias se encuentran entre las causas más comunes de taquicardia supraventricular, un ritmo cardíaco acelerado que puede provocar palpitaciones y otros síntomas. El síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), que implica un tipo particular de vía accesoria, también se asocia con un pequeño aumento del riesgo de muerte súbita.

   Estas vías nerviosas pueden tratarse mediante ablación por catéter, un procedimiento mínimamente invasivo que elimina la pequeña área de tejido cardíaco responsable de la conexión eléctrica anormal.

   Se ha asociado el consumo de litio en dosis medicinales durante el embarazo con un mayor riesgo de defectos cardíacos congénitos, incluida la anomalía de Ebstein, una afección poco común que suele ir acompañada de vías accesorias. Esto llevó a los investigadores de la UCSF a preguntarse si el litio presente en el agua potable también podría estar relacionado con cambios en el corazón en desarrollo.

NO DEMUESTRA QUE CAUSE EL SÍNDROME DE WOLFF-PARKINSON-WHITE

   Además de la asociación con el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), los niveles elevados de litio en California se asociaron con taquicardia supraventricular, palpitaciones y desmayos. Posteriormente, los investigadores repitieron su hallazgo principal en Nueva York, donde los niños que vivían en zonas con niveles de litio superiores a 10 partes por mil millones también presentaban una mayor probabilidad de padecer WPW.

El estudio no demuestra que el litio cause el síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW). Los investigadores desconocían la cantidad de litio que consumían los niños y sus madres, y utilizaron el condado de residencia para estimar la exposición. Otros factores ambientales o genéticos también podrían explicar esta asociación.

   Marcus recalca que los hallazgos no deberían alarmar a la población sobre la seguridad del agua potable, incluidas las mujeres embarazadas. El síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW) es poco común: solo 686 de los más de 2,3 millones de niños californianos que participaron en el estudio tenían un diagnóstico documentado.

   En cambio, los investigadores aseguran que los resultados subrayan la importancia de recopilar datos ambientales y estudiar cómo los factores ambientales cotidianos pueden afectar la salud. "Estamos expuestos a elementos de nuestro entorno a diario, incluidas sustancias que se producen de forma natural. Cuanto más precisamente podamos medir esas exposiciones y relacionarlas con los resultados de salud, mejor podremos comprender qué puede estar influyendo en la salud", incide Marcus.

   Los investigadores señalan que se necesitan estudios en otras poblaciones, así como investigaciones que midan con mayor precisión la exposición durante el embarazo, para determinar si el litio desempeña un papel causal.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado