Un estudio descubre que dos compuestos del cannabis podrían ayudar a reducir el hígado graso y mejorar el metabolismo

Archivo - Hígado.
Archivo - Hígado. - ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: viernes, 6 marzo 2026 7:54

   MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

    Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel) han descubierto que los compuestos no psicoactivos del cannabis, el cannabidiol (CBD) y el cannabigerol (CBG), pueden reducir significativamente la grasa hepática y mejorar la salud metabólica.

El estudio revela que estos compuestos actúan creando una reserva de energía en el hígado y restaurando la actividad de los "equipos de limpieza" celulares para descomponer los desechos dañinos.

DOS COMPUESTOS DEL CANNABIS QUE ESTÁN DESPERTANDO EL INTERÉS DE LOS CIENTÍFICOS

   Estos hallazgos revelan una nueva vía de tratamiento a base de plantas para la enfermedad hepática crónica más común del mundo. Los resultados se publican en 'British Journal of Pharmacology'.

   En concreto, en el estudio dirigido por el profesor Joseph (Yossi) Tam, el doctor Liad Hinden, la estudiante de doctorado Radka Kocvarová y el equipo de Tam en la Facultad de Farmacia de la Facultad de Medicina de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha descubierto que dos compuestos de la planta de cannabis podrían ayudar a tratar la enfermedad del hígado graso.

La investigación sugiere que el CBD y el CBG, que no son psicoactivos ni producen euforia, pueden mejorar la salud del hígado al modificar la forma en que el órgano gestiona la energía y se autodepura.

EL HÍGADO GRASO: UNA ENFERMEDAD CADA VEZ MÁS COMÚN

   La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (EHMA) es actualmente el trastorno hepático crónico más común en el mundo. Afecta aproximadamente a un tercio de la población adulta y está estrechamente relacionada con la obesidad, la hipertensión arterial y la resistencia a la insulina.

Si bien los cambios en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio, son importantes, pueden ser difíciles de mantener, y existen muy pocos medicamentos aprobados para esta afección. Esto convierte la búsqueda de nuevos tratamientos en una prioridad para los científicos.

   Los investigadores utilizaron herramientas avanzadas para demostrar que el CBD y el CBG no solo reducen la grasa. De hecho, ayudan al hígado a funcionar mejor internamente mediante un proceso único de remodelación metabólica. Uno de los hallazgos más importantes fue su impacto en las reservas energéticas del hígado.

CÓMO ACTÚAN ESTOS COMPUESTOS DENTRO DEL HÍGADO

Estos compuestos aumentan los niveles de fosfocreatina, que actúa como una batería de respaldo para ayudar al hígado a mantenerse sano bajo el estrés causado por una dieta alta en grasas. Este es un descubrimiento nuevo, ya que el hígado no suele depender en gran medida de este sistema energético específico.

   Además, el estudio demostró que el CBD y el CBG restauran la actividad de las catepsinas. Estas enzimas actúan como un equipo de limpieza dentro de los centros de reciclaje de las células, conocidos como lisosomas. Al reactivar este equipo de limpieza, el hígado puede descomponer y eliminar mejor las grasas y los desechos dañinos. Los investigadores también descubrieron que ambos tratamientos redujeron significativamente los lípidos nocivos, como los triglicéridos y las ceramidas. Las ceramidas son particularmente peligrosas porque se sabe que contribuyen a la resistencia a la insulina y la inflamación hepática.

   El estudio observó que, si bien ambos compuestos eran eficaces, cada uno ofrecía beneficios ligeramente diferentes para la salud metabólica. Tanto el CBD como el CBG lograron normalizar los niveles de azúcar en sangre y mejorar la eliminación de la glucosa. Sin embargo, el CBG pareció tener un efecto más pronunciado en ciertas métricas. Redujo significativamente la masa grasa corporal y mejoró la sensibilidad a la insulina de forma más contundente que el CBD. El CBG también fue particularmente eficaz para reducir los niveles de colesterol total y colesterol LDL (malo).

   "Nuestros hallazgos identifican un nuevo mecanismo mediante el cual el CBD y el CBG mejoran la energía hepática y la función lisosomal", cuenta el profesor Joseph Tam. "Esta doble remodelación metabólica contribuye a una mejor gestión de los lípidos hepáticos y destaca a estos compuestos como prometedores agentes terapéuticos para la MASLD".

   Si bien estos resultados son muy alentadores, el equipo señala que se necesita más investigación para comprender cómo aplicar mejor estos hallazgos a pacientes humanos. Este estudio abre una nueva vía para el uso de compuestos vegetales en el tratamiento de enfermedades metabólicas, centrándose en cómo las células gestionan la energía y los desechos.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado