Archivo - Hombre apesadumbrado antes botellas alcohólicas. - TOMMASO79/ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
La teoría popular, que sostiene que la ketamina podría tener beneficios terapéuticos debido a sus fuertes efectos psicodélicos, ha sido cuestionada por un nuevo estudio del King's College de Londres y la Universidad de Exeter (ambas en Reino Unido), publicado en 'Addiction'.
El estudio sugiere que la respuesta al tratamiento podría deberse a otros efectos de la droga. Es decir, que los efectos psicodélicos que los usuarios recreativos a menudo buscan al tomar ketamina no predicen los beneficios terapéuticos para las personas que reciben tratamiento por trastorno por consumo de alcohol.
De esta forma, la investigación aporta nuevos conocimientos sobre el uso de la psicoterapia asistida con ketamina intravenosa para personas con trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave. Se utilizaron datos del ensayo clínico "Ketamina para la reducción de la recaída alcohólica" (KARE), realizado precisamente en la Universidad de Exeter y el University College de Londres, con el apoyo del Consejo de Investigación Médica.
El doctor Will Lawn, director del nuevo estudio publicado y profesor titular del Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia de King's, declara: "Anteriormente demostramos que la ketamina es prometedora para ayudar a las personas con trastorno por consumo de alcohol a mantenerse sobrias y estos nuevos hallazgos demuestran que quienes reciben ketamina intravenosa experimentan los efectos subjetivos esperados de la droga, incluidos sentimientos de realidad alterada, disociación corporal y percepción distorsionada del tiempo".
Sin embargo, "nuestros resultados desafían la teoría popular de que los beneficios terapéuticos de la ketamina se deben a sus efectos psicoactivos agudos o de tipo místico". En cambio, "nuestros hallazgos sugieren otras posibles razones por las que la ketamina previene las recaídas, como su capacidad para alterar las redes cerebrales relacionadas con la adicción o estimular la formación de nuevas conexiones neuronales. Se necesita más investigación para comprobar directamente estas hipótesis".
La profesora Celia Morgan, de la Universidad de Exeter y líder del estudio KARE, agrega: "El trastorno por consumo de alcohol sigue siendo un importante problema de salud pública. Más de 85.000 personas en Inglaterra reciben tratamiento anualmente, pero muchas más aún lo necesitan.
Si bien existen varios tratamientos eficaces, existe una necesidad apremiante de diversificar las opciones y mejorar los resultados a largo plazo. Nuestra investigación subraya que la ketamina induce profundos efectos psicodélicos en personas con trastorno por consumo de alcohol, pero aún desconocemos la razón clínica por la que estas experiencias promueven la abstinencia.
Ahora necesitamos explorar el papel de la conexión cerebral y los cambios funcionales en la acción terapéutica de la ketamina, así como ajustar la dosis para que sea lo más efectiva posible. Actualmente estamos realizando una versión más amplia de este estudio en todo el Reino Unido, reclutando a personas con problemas de alcohol, para intentar proporcionar esas respuestas".
El análisis secundario del ensayo clínico KARE, realizado en dos centros de investigación clínica en Inglaterra y con 96 participantes adultos, buscó esclarecer el papel de los efectos psicoactivos de la ketamina en el apoyo a la abstinencia del alcohol. Este estudio, el más amplio hasta la fecha que examina los mecanismos psicológicos de la ketamina en el tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias, cuenta con un sólido diseño aleatorizado y controlado con placebo, y un período de seguimiento de seis meses.
Los participantes que recibieron tres infusiones semanales de ketamina intravenosa reportaron experiencias psicoactivas marcadas, incluyendo realidad alterada, sensaciones extracorpóreas y distorsiones perceptivas, en comparación con quienes recibieron placebo. Estos efectos fueron consistentemente intensos en las tres sesiones de dosificación. Esto sugiere un desarrollo escaso o nulo de tolerancia a los efectos subjetivos de la ketamina durante la pauta de dosificación corta.
Sin embargo, a pesar de los pronunciados efectos psicoactivos, el estudio no halló evidencia significativa de que estas experiencias mediaran el beneficio terapéutico de la ketamina en la reducción del consumo de alcohol. El porcentaje de días de abstinencia de alcohol durante seis meses no se predijo en función de la intensidad de los efectos subjetivos de la droga.