Un estudio asocia la mala calidad del sueño con mayor riesgo de demencia en personas con epilepsia

Archivo - Hombre con insomnio y reloj despertador.
Archivo - Hombre con insomnio y reloj despertador. - YANYONG/ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 27 abril 2026 7:39

   MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La mala calidad del sueño se asocia con un mayor riesgo de demencia en personas con epilepsia, en comparación con quienes no la padecen, según un estudio de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Además, dormir lo suficiente, entre seis y ocho horas diarias, se asoció con mejores resultados en las pruebas cognitivas que dormir poco o más de ocho horas al día.

EPILEPSIA FOCAL, SUEÑO Y RIESGO DE DETERIORO COGNITIVO

    El trabajo, que se publica en 'Neurology', no demuestra que la mala calidad del sueño cause un peor funcionamiento cognitivo y un mayor riesgo de demencia, sino que solo muestra una asociación.

   Para este estudio, los investigadores se centraron específicamente en la epilepsia focal, que se produce cuando las convulsiones comienzan en una parte del cerebro. "Los problemas de sueño pueden empeorar la actividad epiléptica, mientras que las propias crisis epilépticas pueden interrumpir el sueño, pero aún no está claro hasta qué punto la falta de sueño afecta las habilidades cognitivas y el riesgo de demencia", relata Xin You Tai, doctora en Filosofía de la Universidad de Oxford y autora del estudio.

"Nuestro estudio sugiere que dormir lo suficiente puede ser especialmente beneficioso para la cognición y reducir el riesgo de demencia en personas con epilepsia focal", afirman.

CASI MEDIO MILLÓN DE PARTICIPANTES SEGUIDOS DURANTE 12 AÑOS

   El estudio incluyó a 482.207 personas con una edad promedio de 58 años que no presentaban demencia al inicio del estudio. De los participantes, 3.788 tenían epilepsia, 6.372 tenían antecedentes de accidente cerebrovascular y un grupo de control de 472.047 personas no presentaba ninguna de estas afecciones.

Las personas con antecedentes de accidente cerebrovascular se incluyeron como grupo de comparación, ya que presentaban una afección neurológica pero no convulsiones. Se realizó un seguimiento de los participantes durante un promedio de 12 años, durante los cuales 5.826 personas desarrollaron demencia.

   Los participantes completaron cuestionarios para informar sobre la cantidad de horas que durmieron. Les realizaron pruebas cognitivas para medir la función ejecutiva, que incluye habilidades de planificación y resolución de problemas.

   Los investigadores descubrieron que un sueño óptimo se asociaba con una mejor función ejecutiva en los tres grupos. El impacto de un sueño óptimo fue mayor en personas con epilepsia focal que en personas sin epilepsia ni accidente cerebrovascular. Por el contrario, el impacto de un sueño óptimo en personas con accidente cerebrovascular no fue mayor que en personas sin epilepsia ni accidente cerebrovascular.

   De las personas con epilepsia, el 2% que dormía bien y el 5% que dormía mal desarrollaron demencia. De las personas que sufrieron un ictus, el 4% que dormía bien y el 6% que dormía mal desarrollaron demencia. De las personas que no padecían ninguna de estas afecciones, el 1% que dormía bien y el 2% que dormía mal desarrollaron demencia.

UN MAYOR IMPACTO DEL SUEÑO EN PERSONAS CON EPILEPSIA FOCAL

   Tras ajustar los datos en función de factores como la edad, el sexo, la educación y el estatus socioeconómico, los investigadores afirman que las personas con epilepsia y problemas de sueño tenían un riesgo cinco veces mayor de desarrollar demencia, y las personas que habían sufrido un ictus tenían un riesgo tres veces y media mayor, en comparación con las personas sin epilepsia ni ictus que dormían lo suficiente.

   "Es importante destacar que también observamos que la diferencia en el riesgo de demencia entre un sueño óptimo y uno deficiente era mayor en personas con epilepsia focal que en el grupo de control", comenta Tai.

Por el contrario, advierte, "en personas que habían sufrido un ictus, tras realizar los ajustes pertinentes, no se observó diferencia en el riesgo de demencia entre un sueño óptimo y uno deficiente en comparación con el grupo de control. Mejorar el sueño podría ser una estrategia eficaz y asequible para reducir el riesgo de demencia en personas con epilepsia focal".

   Una limitación del estudio fue que los participantes informaron sobre la duración de su sueño en lugar de ser monitorizdos, por lo que es posible que no recordaran todo con precisión.

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