Publicado 24/03/2020 7:44:38 +01:00CET

Un estudio arroja luz sobre el papel del ácido graso en 'quimiocerebro' y la esclerosis múltiple

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Laboratorio - PIXABAYJARMOLUK - Archivo

   MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio dirigido por el MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas ha descubierto que la mielina, la capa protectora de las células nerviosas, en contra de lo que se creía es dinámica metabólicamente, un descubrimiento que tiene implicaciones para el tratamiento de la esclerosis múltiple y un tipo de daño a la mielina causado por algunos medicamentos de quimioterapia, a menudo denominados 'quimiocerebro', según publican en el 'Journal of Clinical Investigation'.

   El 'quimiocerebro' puede ocurrir en hasta el 70 por ciento de los pacientes que reciben quimioterapia, dejándolos con un deterioro temporal e incluso permanente del pensamiento y la memoria.

   La mielina está compuesta de sustancias grasas y proteínas, y cuando se envuelve alrededor de los nervios neuronales como los que se encuentran en el cerebro y la médula espinal, permite que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las células nerviosas. Las enfermedades como la esclerosis múltiple se producen cuando se daña la mielina, un proceso conocido como desmielinización.

   "De hecho, encontramos que la mielina madura a menudo se daña cuando los pacientes con cáncer son tratados con varios tipos de medicamentos de quimioterapia y es probablemente la manifestación más constante de neurotoxicidad inducida por la quimioterapia", explica el director del estudio, Jian Hu, profesor asistente de Biología del Cáncer.

   "Nuestro estudio muestra que la mielina madura es un material muy dinámico, particularmente sus componentes lipídicos, y refuta un dogma sostenido durante décadas, si no un siglo, de que la mielina madura es una sustancia muy estable", añade.

   El equipo de Hu muestra que los lípidos de mielina maduros experimentan un rápido recambio y requieren una proteína de unión a ARN conocida como el temblor o Qki para funcionar normalmente. El agotamiento de Qki resultó en una desmielinización rápida y déficits neurológicos graduales cuando se observó en ratones.

   Significativamente, Qki sirvió como un co-activador de las proteínas de señalización neural llamadas receptores activados por proliferador de peroxisomas (PPAR), que juegan un papel en el control de la transcripción de los genes del metabolismo de los lípidos al trabajar con sus socios receptores de retinoides X (RXR).

    El equipo de Hu descubrió que Qki interactúa con una isoforma PPAR llamada PPAR-beta y RXR-alpha para modular esta transcripción, abriendo un nuevo enfoque potencial para tratar la desmielinización.

   "El tratamiento de los ratones con deficiencia de Qki con fármacos como los agonistas PPAR-beta o RXR-alfa alivió en gran medida la discapacidad neurológica y prolongó la duración de la supervivencia --explica Hu--. Además, un subconjunto de lesiones de muestras de pacientes con esclerosis múltiple progresiva primaria se caracterizó por la disminución de las actividades clave en el metabolismo de los lípidos asociados con Qki y PPAR-beta / RXR-alfa".

   "Juntos, el equipo demostró que la producción continua de lípidos es indispensable para el mantenimiento de la mielina madura y destaca un papel subestimado del metabolismo de los lípidos en las enfermedades desmielinizantes y los efectos adversos relacionados con la terapia del cáncer, como la quimioterapia", señala Hu.