Publicado 30/06/2021 17:21CET

Un estudio apunta que la frecuencia de niños con COVID-19 varía por los niveles de transmisión comunitarios

Archivo - Madre y bebé, coronavirus, infección. Mascarilla.
Archivo - Madre y bebé, coronavirus, infección. Mascarilla. - NASTASIC - Archivo

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

La frecuencia de la COVID-19 entre los bebés puede depender del grado de circulación del virus en una comunidad, según un nuevo estudio de la NYU Langone Health (Estados Unidos).

El estudio, publicado en la revista 'Pediatrics', ha evidenciado específicamente que las tasas de infección por el virus que causa la COVID-19 eran más altas entre los lactantes hospitalizados, no por la COVID-19, sino porque estaban siendo evaluados por una posible infección bacteriana grave, durante los períodos de alta circulación de la COVID-19 en la ciudad de Nueva York.

El estudio también ha descubierto que las tasas de positividad de COVID-19 en este grupo de edad eran menores cuando las tasas de infección en la ciudad eran bajas. Igualmente, los investigadores han examinado el curso clínico de la infección en los bebés pequeños y descubrió que la presentación más común de COVID-19 era una fiebre sin otros síntomas.

La ciudad de Nueva York fue el primer epicentro de la COVID-19 en los Estados Unidos, con más de 190.000 infecciones notificadas durante el pico de la epidemia en Nueva York, entre marzo y mayo de 2020. El 3 por ciento de los casos reportados fueron en niños menores de 18 años, aunque estas cifras pueden subestimar la verdadera incidencia dada la falta de pruebas adecuadas.

La mayoría de los niños infectados con la enfermedad eran asintomáticos o tenían síntomas leves. Sin embargo, se han notificado casos de enfermedad grave y algunos informes sugieren que los bebés pequeños pueden tener un mayor riesgo de enfermedad grave que los niños mayores.

Según los autores del estudio, los bebés pequeños suelen ser tratados con antibióticos en el hospital cuando tienen fiebre hasta que los médicos pueden asegurarse de que no tienen una infección bacteriana grave, como meningitis o una infección del torrente sanguíneo.

"Dado que la fiebre es un síntoma común de la COVID-19 en los niños, los médicos deben considerar la COVID-19 como una causa potencial de fiebre y no depender únicamente de los resultados de laboratorio o de imagen para guiar la toma de decisiones sobre si se debe o no realizar la prueba de la COVID-19 a los bebés hospitalizados", explica la doctora Vanessa N. Raabe.

El estudio analizó los datos de los bebés de menos de 90 días de edad entre marzo y diciembre de 2020. Entre los 148 bebés, el 15 por ciento dio positivo para COVID-19, y dos de los 22 bebés con COVID-19 requirieron ingreso en la UCI, pero fueron dados de alta sin problemas. En concreto, el equipo descubrió que sólo el 3 por ciento de los bebés dieron positivo durante los períodos de baja circulación en la comunidad, en comparación con el 31 por ciento en las comunidades con altas tasas de infección.

El equipo también observó una incidencia relativamente baja (6 por ciento) de infección de los bebés hospitalizados con otros virus comunes, tuvieran o no COVID-19. "Esto probablemente refleje la disminución en toda la comunidad de otros virus respiratorios registrados en Nueva York durante el periodo de estudio debido a la mejora de las prácticas de control de la infección, como el distanciamiento social y el uso de mascarillas, en el momento álgido de la pandemia", afirma Raabe.

Los investigadores recomiendan a los médicos que sigan evaluando a los lactantes pequeños que presentan fiebre para detectar infecciones bacterianas, independientemente del estado del COVID-19, y dadas las posibles consecuencias graves si no se tratan.