Archivo - Las torres de las Tres Chimeneas de Sant Adrià del Besós desde el Mirador de Torre Baró, a 12 de diciembre de 2024, en Barcelona, Catalunya (España). - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un estudio publicado en la revista 'The Lancet Countdown', coordinado por la Universidad de Heidelberg (Alemania) y el Instituto de Salud Global de Barcelona, ha alertado de que las ciudades europeas se encuentran "en primera línea" del cambio climática y sus efectos para la salud.
Se trata de la primera evaluación a escala europea del cambio climático, en el que 58 investigadores han desarrollado 28 indicadores para analizar las tendencias de salud en más de 850 ciudades europeas, informan los impulsores en un comunicado de este jueves.
El trabajo alerta del riesgo del aumento del calor, las enfermedades infecciones y los peligros medioambientales, así como muestra que la acción local se está ampliando "pero no logra hacer frente a los crecientes riesgos para la salud".
Asimismo, revela que algunos impactos aumentan con mayor rapidez en el sur de Europa, donde la mortalidad relacionada con el calor aumentó un 160,6 por ciento entre 1991 y el 2000, y entre 2014 y 2024; además, fue donde más incrementó el peligro de incendios forestales entre 2003 y 2023.
MEDIDAS INSUFICIENTES
El informe recoge que las ciudades están tomando medidas, pero que los avances "no siguen el ritmo de los crecientes riesgos para la salud". En el 88 por ciento de las ciudades europeas, las medidas para hacer las ciudades más verdes y menos propensas a absorber calor mediante superficies reflectantes se asociaron con una reducción de la intensidad de la isla de calor urbana superficial en verano.
Sin embargo, las amenazas para la salud "siguen aumentando", incluidos los riesgos relacionados con el calor y la idoneidad climática para el dengue, que aumentó un 369,3 por ciento en las ciudades de Europa oriental entre 2015 y 2024, en comparación con 1982 y 2010.
MAYOR INVERSIÓN Y PLANIFICACIÓN
Según el trabajo, las ciudades necesitan "una mayor inversión y una planificación más sólida centrada en la salud", ya que los barrios verdes, el aire limpio, el transporte público y activo y los sistemas alimentarios más saludables pueden reducir las emisiones y mejorar la salud física y mental.
Para proteger a los europeos de los crecientes impactos climáticos, son "esenciales" una mayor financiación, una mejor coordinación y la integración de la salud en la toma de decisiones sobre el clima, han concluido los investigadores.