Publicado 25/02/2021 14:52CET

El estrés, el tabaco, la exposición al sol y las infecciones influyen en el desarrollo de enfermedades autoinmunes

Archivo - Daño articular de la artritis reumatoide.
Archivo - Daño articular de la artritis reumatoide. - CAMAZINE SCOTT - Archivo

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas (ERAS) son afecciones de causa desconocida, aunque en la mayoría de los procesos existe una predisposición genética y, en concreto, se sabe que intervienen ciertos factores ambientales que permiten que se exprese o no uno o varios genes de la enfermedad en un sujeto, tales como el consumo de tabaco, la exposición al sol, ciertas infecciones virales, algunos fármacos, situaciones de estrés vital, entre otros.

En el contexto del VII Simposio de Enfermedades Autoinmunes Sistémicas de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor Íñigo Rúa-Figueroa, del Comité Organizador del evento, ha explicado que "en estas patologías, el sistema inmunitario agrede al propio organismo del paciente y pueden verse afectados diferentes órganos, como los riñones, el corazón, los pulmones o el sistema nervioso, entre otros". Además, ha añadido que, si se tienen en cuenta las patologías crónicas en seguimiento en los Servicios de Reumatología, probablemente las ERAS ocupen en torno a un 20 por ciento de las consultas.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), el doctor José María Álvaro-Gracia, explica que entre las enfermedades autoinmunes sistémicas, las más habituales son el lupus eritematoso sistémico (LES), el síndrome de Sjögren, la esclerodermia, las miopatías inflamatorias, las vasculitis, la polimiositis y el síndrome antifosfolipídico.

En concreto, se estima que la prevalencia del síndrome de Sjögren es del 0,33 por ciento, lo que supone que casi 120.000 personas sufren esta enfermedad en España; mientras que el lupus es el 0,21 por ciento, lo que equivale a más de 75.000 personas a nivel nacional, según los datos del estudio de prevalencia de las enfermedades reumáticas en población adulta en España (EPISER 2016) de la SER.

AFECTAN MÁS A MUJERES JÓVENES Y DE MEDIANA EDAD

Las enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas afectan con más frecuencia a mujeres jóvenes y de mediana edad, fundamentalmente en edad fértil, pero pueden aparecer a cualquier edad y no son raras en el varón. En opinión del doctor Rúa-Figueroa, con relativa frecuencia se puede rastrear un "trasfondo" de autoinmunidad en los familiares de primer grado, bien lupus o bien otras enfermedades autoinmunes.

Además, insiste en la importancia del diagnóstico precoz porque son enfermedades potencialmente mortales que tienen tratamiento. "Si ese tratamiento se aplica tarde, pueden causar un daño irreversible en cualquier órgano o, en otras palabras, secuelas o complicaciones graves de la enfermedad; además, se sabe que ciertos tratamientos son más eficaces si se instauran precozmente, antes de que aparezca el daño orgánico", apunta.

PRINCIPALES AVANCES Y RETOS

Desde el punto de vista clínico, se ha avanzado mucho definiendo subgrupos de ERAS y caracterizándolas mejor y se diagnostican más precozmente. Además, no sin ciertas dificultades, "se ha avanzado espectacularmente en los tratamientos, tanto en las terapias inmunosupresoras clásicas como en los llamados tratamientos biológicos, mejor dirigidos contra aquellas estructuras anómalas del sistema inmune capaces de lesionar los tejidos de los pacientes", según el doctor Álvaro-Gracia.

"Esto presupone siempre un conocimiento, cada vez más profundo de los mecanismos de desarrollo de la enfermedad, ámbito en el que se ha avanzado enormemente", ha añadido el especialista, quien también resalta el avance en el mejor uso de los tratamientos clásicos, como los glucocorticoides; así como en el desarrollo de estrategias de tratamiento más eficaces y eficientes.

Por su parte, el doctor Rúa-Figueroa destaca que "el principal reto es que estos pacientes estén controlados en manos expertas, usualmente en equipos liderados por los Servicios de Reumatología". Tal y como ha detallado, en ocasiones, estos afectados siguen un itinerario "tortuoso" entre diferentes especialidades al comienzo de la enfermedad ya que, con frecuencia, se desarrolla lentamente, afectando solo a un órgano, por lo que se confunde con otros procesos y, por tanto, se retrasa el diagnóstico y la remisión al reumatólogo.

También, añade, se está trabajando en desarrollar las nuevas terapias dirigidas, más precisas y eficaces, con menos efectos adversos, lo cual requiere muchos recursos en investigación biomédica y la colaboración de los propios pacientes. "Otro aspecto a tener en cuenta es el control del riesgo de enfermedades cardiovasculares, incrementado en estos pacientes; al respecto, los reumatólogos españoles estamos trabajando mucho, tanto a nivel de investigación como asistencial, involucrándonos cada vez más en este problema", concluye el especialista.