El estreñimiento, el enemigo silencioso del suelo pélvico

Publicado 08/09/2019 8:37:53CET
Estreñimiento, baño, papel higiénico
Estreñimiento, baño, papel higiénico - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / RYANKING999 - Archivo

   MADRID, 8 Sep. (EDIZIONES) -

   El suelo pélvico no es un extraño actualmente, pero no se reconoce completamente la necesidad de mantenerlo fuerte para evitar patologías y problemas que afectan a la calidad de vida. Una de las cosas a las que hay que prestar atención para garantizar la fortaleza de este entramado de músculos que cierra la pelvis es el estreñimiento.

   En efecto, "el estreñimiento es el enemigo silencioso del suelo pélvico", confirma en una entrevista con Infosalus la fisioterapeuta especializada en Uroginecología y Obstetricia Esther García, que agrega que "siempre se olvida para evitar tener problemas" en esta zona.

   Según matiza la experta, una persona estreñida no es aquella que va al baño cada siete días. "La persona que va todos los días, con esfuerzo defecatorio, también tiene estreñimiento", especifica García. El hecho de hacer "empujes diarios para intentar defecar hace que el suelo pélvico se debilite", continúa la experta, que recuerda que "desgraciadamente hay un alto porcentaje de estreñimiento en la mujer".

   Hay multitud de patologías asociadas al suelo pélvico. En primer lugar, García destaca la incontinencia urinaria, que diferencia en dos tipos. "La de esfuerzo, que conlleva una pérdida cuando hay un esfuerzo, como saltar, reír, toser o agacharse a coger un peso, y la de urgencia, que son las ganas súbitas de tener que ir al baño en este mismo momento, explica la experta.

   Por otra parte, pueden existir "prolapsos, que son el descenso de una o varias vísceras pélvicas", agrega García. "Las más comunes son las pérdidas de orina y los prolapsos", precisa la experta, que también enumera "pérdidas de gases y heces, que se habla menos pero son igual de frecuentes; lesiones después de un parto en las que puede haber afectación del esfínter anal o por patologías como un cáncer anal o rectal que hayan implicado cirugías invasivas". Además, sin patologías también puede haber dolores pélvicos gracias a endometriosis o episiotomías.

   En este contexto, García defiende trabajar el suelo pélvico para mantenerlo fuerte y sano. "Si pensamos en el cerebro, un órgano importante, vemos que tenemos todos los huesos del cráneo que lo protegen ante cualquier golpe o traumatismo", comenta la experta. En cambio, "la pelvis no es una estructura ósea tan sólida", añade la experta.

   "El trabajo para mantener el suelo pélvico es un conjunto. Muchas veces no vale con hacer ejercicios de Kegel o sólo hacer hipopresivos", asegura García, que junto a la también fisioterapeuta especializada en Uroginecología y Obstetricia Belén López, ha publicado 'Tu suelo pélvico en forma' (Arcopress), un manual para mantener la musculatura pélvica en forma.

   Así, García recomienda, entre otros, "ejercicios de Kegel, ejercicios de control postural, ejercicios de diafragma, abdominales, core y bolas chinas", pero avisa de que "si trabajamos el suelo pélvico y no trabajamos la parte baja abdominal el trabajo se nos puede quedar un poco cojo".

INTEGRADOS EN LA RUTINA

   Aunque la experta reconoce que puede haber mujeres "que les cuesta más porque lo tienen más débil o tienen menos conciencia corporal", alguien deportista puede ejercitar su suelo pélvico en el gimnasio "sin la necesidad de tener a nadie al lado" que le guíe. No obstante, también puede recurrirse a un fisioterapeuta especializado que paute ejercicios.

   García aconseja que los ejercicios se conciban en una rutina. "Nosotras hablamos de que los incluyamos un poco en nuestra higiene íntima diaria, igual que te lavas los dientes. Que consigamos introducirlos en nuestro día a día, pero tampoco dedicarle media hora al día", afirma. La idea es "aprovechar los ratos libres que tenemos todos", concluye la experta.