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MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las pruebas genéticas integrales, tanto para uso clínico como para el consumidor, han propiciado el auge de leyes de privacidad genética, como la Ley de No Discriminación por Información Genética (GINA), que prohíbe a las aseguradoras de salud y a los empleadores utilizar información genética. Sin embargo, dado que esta ley de 2008 se limitaba a los seguros de salud, numerosos estados han promulgado prohibiciones sobre el uso discriminatorio de la información genética en otros tipos de seguros (de vida, de cuidados a largo plazo, de discapacidad, etc.).
Si bien esta legislación goza de popularidad y cuenta con un sólido apoyo bipartidista, la eficacia de las políticas actuales sigue siendo incierta.
Los legisladores estadounidenses que atienden las inquietudes del público sobre cómo se podría utilizar la información genética en diferentes contextos relacionados con los seguros deberían considerar varias preguntas clave, según los autores de un nuevo Foro de Políticas, pertenecientes a la Facultad de Derecho de la Universidad de Iowa (Estados Unidos). Su trabajo se recoge en 'Science'.
RECOMIENDAN CINCO CONSIDERACIONES
En este Foro de Políticas, Anya Prince y Theresa Eckel, de la citada universidad, recomiendan cinco consideraciones para los legisladores estatales que buscan redactar o revisar su propia legislación de privacidad genética para prevenir la discriminación.
Varias de las preocupaciones de los investigadores se refieren a las definiciones legales; algunas leyes permiten un margen de maniobra en cuanto a la definición de información genética y lo que constituye discriminación. Redactar estas restricciones con cuidado es fundamental para la eficacia real de las leyes. Por ejemplo, una ley estatal podría prohibir a las aseguradoras de vida discriminar injustamente con base en información genética, pero esto podría no coincidir con la definición pública de discriminación.
Por otro lado, algunas políticas estatales definen la información genética a nivel individual, sin regular el uso de la información genética familiar relacionada. Es más, algunos estados solo prohíben la cancelación de la cobertura del seguro médico con base en información genética, mientras que esta puede utilizarse para la suscripción y el establecimiento de primas. Con el inicio de las nuevas sesiones legislativas esta primavera, Prince y Eckel consideran esencial que los legisladores estatales tengan en cuenta sus recomendaciones sobre estos asuntos. Esto reforzaría las protecciones legislativas contra la discriminación genética en los seguros.