Publicado 30/04/2020 07:34CET

La esquizofrenia, relacionada con metabolismo graso anormal en el cerebro

Depresión, esquizofrenia
Depresión, esquizofrenia - PIXABAY - Archivo

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los investigadores del Centro RIKEN para la Ciencia del Cerebro (CBS), en Japón, han descubierto una deficiencia en el cerebro de las personas con esquizofrenia que podría conducir al desarrollo de nuevas terapias farmacológicas.

Una comparación post mortem publicada en el 'Schizophrenia Bulletin' reveló que la esquizofrenia se asoció con niveles más bajos de lo normal de S1P, un tipo de molécula grasa que se encuentra en la sustancia blanca del cerebro. Por lo tanto, prevenir la degradación de S1P podría ser una nueva dirección para el desarrollo de fármacos en el tratamiento de la esquizofrenia.

En los últimos años, la terapia con medicamentos para la esquizofrenia se ha detenido. La mayoría de los fármacos disponibles para la esquizofrenia se basan en la dopamina, pero son ineficaces en aproximadamente uno de cada tres pacientes.

"Debido a que no tenemos otro ángulo sobre las causas de la esquizofrenia, muchas compañías farmacéuticas se están retirando del desarrollo de medicamentos relacionados con la esquizofrenia --expleca Takeo Yoshikawa, líder del equipo en RIKEN CBS--. Con suerte, nuestros hallazgos pueden proporcionar el nuevo ángulo con un nuevo objetivo para el desarrollo de fármacos".

Aunque la esquizofrenia es un trastorno mental bien conocido que afecta el cerebro, su forma sigue siendo un misterio. Los científicos saben desde hace tiempo que los cerebros de las personas con esquizofrenia tienen menos materia blanca que los cerebros normales.

La materia blanca en el cerebro está hecha de oligodendrocitos, células especiales que se envuelven alrededor de las partes de las neuronas que llevan las señales salientes, lo que les ayuda a comunicarse entre sí. Los síntomas característicos de la esquizofrenia incluyen alucinaciones y la incapacidad de distinguir la realidad de la fantasía, que podría originarse en anormalidades de la sustancia blanca que causan comunicación irregular entre las neuronas.

Dirigido por Takeo Yoshikawa, el equipo de RIKEN CBS investigó los esfingolípidos, un grupo de lípidos que se sabe que tienen muchas funciones, algunas relacionadas con la materia blanca. El análisis post mortem del tracto de materia blanca grande que conecta los lados izquierdo y derecho del cerebro mostró una deficiencia severa en S1P, un esfingolípido necesario para la producción de oligodendrocitos.

Otras pruebas mostraron que, aunque se habían producido cantidades normales de S1P, se metabolizaba y degradaba cuando no debería haberse producido. "Los medicamentos que previenen la degradación de S1P podrían ser particularmente efectivos en el tratamiento de la esquizofrenia", señala la primera autora y científica de investigación postdoctoral, Kayoko Esaki.

Aunque el experimento parece simple, medir los niveles de S1P en cerebros post mortem fue un gran desafío y requirió experiencia interdisciplinaria en química, específicamente en espectrometría de masas, que Esaki aportó al equipo.

"Este fue el primer estudio psiquiátrico del cerebro post mortem en utilizar análisis espectroscópico de masas, y nuestro descubrimiento no hubiera sido posible sin nuestra técnica integral recientemente establecida para detectar esfingolípidos", destaca Yoshikawa.

Después de encontrar la deficiencia de esfingolípidos S1P en la esquizofrenia, los investigadores examinaron los cerebros postmortem de personas con trastorno bipolar o trastorno depresivo mayor. Descubrieron que los niveles de S1P no diferían de lo que encontraron en los cerebros normales, lo que indica que el problema es específico para la esquizofrenia y no es una característica común de los trastornos mentales.

Antes de que puedan comenzar los ensayos clínicos específicos de esquizofrenia, serán necesarios estudios en animales. "El siguiente paso importante --puntualiza Yoshikawa--, es determinar con precisión qué medicamentos que actúan sobre el receptor S1P son efectivos en animales de experimentación. Aunque el nuevo fármaco de gran éxito, fingolimod, funciona en el receptor S1P y es eficaz en el tratamiento de la esclerosis múltiple, todavía no sabemos lo eficaz que sería para la esquizofrenia".