Actualizado 06/10/2014 22:52:05 +00:00 CET

La esperanza de vida aumenta en 1,3 años, donde enfermedades vasculares y tumores son principal causas de muerte

Balance del III Plan de Salud de CyL
EUROPA PRESS

La Junta trabaja en el IV Plan de Salud, que intentará tener "más acción intersectorial" y se desarrollará durante más tiempo

VALLADOLID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

La esperanza de vida ha aumentado en 1,3 años en Castilla y León, donde la principal causa de muerte de las mujeres son las enfermedades cardiovasculares, segunda entre los hombres, entre los que la primera son los tumores.

Así lo ponen de manifiesto los datos de evaluación del III Plan de Salud de Castilla y León (2008-2012), que también reflejan una bajada de los fallecimientos por cáncer de mama, diabetes y cardiopatía isquémica, según ha explicado el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien ha presentado este balance junto al director de la Gerencia Regional de Salud, Eduardo García Prieto, y al director de Planificación e Innovación, Rafael Sánchez Herrero.

El III Plan de Salud planteaba 52 objetivos generales, de los que se han logrado totalmente 28 y otros 15 de forma parcial, es decir, un 86 por ciento, aunque de sus objetivos específicos el consejero ha señalado que se han logrado casi el 90 por ciento.

Entre los resultados de este balance se desprende que la esperanza de vida se ha incrementado en 1,3 años, al pasar de 82 a 83,3 años, mientras que la mortalidad ajustada por la edad se redujo en un 13,8 por ciento. El consejero ha destacado el buen indicador y la cifra "muy importante" que se ha generado en sólo cuatro años y al que ha contribuido en alguna medida el Plan y sus medidas.

A este respecto, Sáez Aguado ha aclarado que las situaciones de salud o enfermedad no dependen exclusivamente de lo que se haga en materia de asistencia sanitaria, sino que también de aspectos como el estilo de vida --tabaco, alcohol, sedentarismo--, factores ambientales o la biología y genética.

El Plan también ha analizado 16 problemas considerados como áreas prioritarias de intervención, cada una de las cuales incluía medidas que van desde la promoción de la salud hasta los servicios asistenciales.

En concreto, se ha prestado atención a la cardiopatía isquémica; insuficiencia cardíaca; enfermedad cerebrovascular; cáncer de mama; cáncer de pulmón, tráquea y bronquios; cáncer colo-rectal; diabetes; EPOC; depresión; dolor osteoarticular; sepsis e infección nosocomial; dependencia asociada a la enfermedad; accidentes de tráfico; salud laboral; seguridad alimentaria, y sanidad ambiental. Además, de forma separada, se han analizado los factores de riesgo asociados: hipertensión, obesidad, tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo e hipercolesterolemia.

De esta forma, se ha constatado que las enfermedades cardiovasculares continúan como primera causa de muerte entre las mujeres de Castilla y León y la segunda en los hombres -detrás de los tumores-, que la diabetes mellitus ha disminuido en hombres y ha aumentado en mujeres, debido al envejecimiento de la población y a la obesidad, y que las enfermedades respiratorias suponen la tercera causa de muerte.

Entre el análisis de las enfermedades cardiovasculares, uno de los mejores resultados se ha obtenido en cardiopatía isquémica (síndrome coronario agudo), donde se ha logrado modificar la tendencia ascendente de su incidencia y se ha estabilizado su mortalidad en menores de 65 años. Lo fundamental para su tratamiento son los tiempos y la calidad en la atención, pero además es básica la prevención.

La tasa de hospitalización ha sido descendente en los últimos años, y se ha pasado de 149,8 ingresos por cada 100.000 habitantes en 2007 a 133,3 en 2012. Asimismo, la tasa de mortalidad se sitúa por debajo de los valores de referencia nacional, pasando de 42,14 por 100.000 habitantes a 37,97.

En otras dolencias de alta incidencia entre la población, como la insuficiencia cardiaca o la enfermedad cerebrovascular, los índices de mortalidad también han descendido y además se han establecido protocolos para su mejor atención.

PROCESOS ONCOLÓGICOS

Por lo que se refiere al cáncer, primera causa de muerte en los hombres y la segunda en las mujeres, de los tres tumores priorizados en este Plan -cáncer de mama, tumor maligno de pulmón, tráquea y bronquios y tumor maligno de colon y recto-, el cáncer de mama es el que mejores resultados obtiene, con un descenso de la mortalidad que pasa de las 19,5 muertes por cada 100.000 habitantes en 2007, a 16,67 fallecimientos por cada 100.000 habitantes en 2012, de manera que se sitúa por debajo de las cifras nacionales.

Además, ha aumentado considerablemente el número de mujeres que participa en el programa de prevención -se ha pasado de 105.389 a 124.121, es decir, el 84 por ciento de las mujeres invitadas a participar-.

Por su parte, el tumor maligno de pulmón, tráquea y bronquios aumenta, sin embargo, su incidencia, y su tasa de mortalidad disminuye en hombres pero aumenta en mujeres.

También se ha incrementado la incidencia del tumor maligno de colon y recto tanto en hombres como en mujeres, de manera que sigue el mismo comportamiento que en el resto de España y los países del entorno.

Por otro lado, la evaluación de objetivos de la diabetes mellitus arroja muy buenos resultados, pues ha disminuido tanto la incidencia como la mortalidad prematura gracias a un buen manejo del tratamiento de la diabetes y de esta forma un mejor control de los pacientes diagnosticados. Así, se ha conseguido reducir la incidencia por debajo del objetivo marcado hasta llegar a los 163 casos por cada 100.000 habitantes y la mortalidad prematura (menores de 75 años) se sitúa en 4,31 por cada 100.000 habitantes, también por debajo del objetivo marcado.

Los resultados de los restantes problemas de salud priorizados han sido, en general, positivos especialmente aquellos cuya evolución es más sensible a la intervención de los servicios sanitarios. En lo que respecta a los factores de riesgo, la evaluación constata una ligera reducción del consumo habitual de tabaco y de alcohol, del sobrepeso y la obesidad, así como mejores hábitos alimentarios en la población. En estos cuatro años han empeorado los datos relativos a la prevalencia de la hipercolesterolemia y los correspondientes a la actividad física de los ciudadanos.

Por otro lado, el consejero de Sanidad ha señalado que en estos cuatro años de duración del Plan, que han coincidido con los de crisis, se han mantenido los recursos, con inversiones de 590 millones de euros, pero además el personal ha aumentado en un 2,26 por ciento, tanto en Atención Primaria como en Especializada.

Sáez Aguado ha reconocido que hay algunas cosas que se deberían de mejorar como los factores que incluyen sobre enfermedades prioritarias (tabaco y alcohol, por ejemplo) y el estilo de vida, el diagnóstico precoz en procesos oncológicos y ha señalado que hay que incidir más en la atención al paciente oncológico y globalmente en la asistencia a la cronicidad.

Por otro lado, en cuanto al IV Plan, el consejero ha afirmado que se pretende aprobar a finales de este año o principios de 2015 y ha adelantado que probablemente tendrá una duración superior al anterior, que es la tendencia que se sigue.

Este Plan intentará mejorar de forma coordinada, incorporará algunos aspectos de mejora de la organización sanitaria y, según ha reconocido el consejero, le gustaría que tuviera un mayor peso de acción intersectorial, es decir, con todo aquello que no tiene que ver con lo estrictamente sanitario y que podría traducirse en incorporar acciones de ayuntamientos, diputaciones o del sistema educativo. Además, podría incorporar cambios en el futuro relacionados con avances y conocimiento en genética molecular.

Sáez Aguado ha asegurado que las medidas que se planteen irán acompañadas de recursos económicos, aunque su cuantía tendrá que ajustarse a la situación económica y presupuestaria de la Comunidad, aunque ha aclarado que crecerán.