Archivo - Especialistas señalan que la pérdida de libido masculina "en muchos casos responde a causas tratables" - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL - Archivo
MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
La pérdida de libido masculina puede ocultar problemas de salud, ya que "en muchos casos responde a causas tratables que es importante identificar", según han indicado el jefe del Servicio de Urología del Hospital Ruber Internacional de Madrid, el doctor Antonio Allona, y su jefe asociado del equipo de esta especialidad, el doctor Juan Ignacio Martínez-Salamanca.
"La disminución del deseo sexual no debe considerarse algo normal ni inevitable", han subrayado, y es que la falta en este sentido continúa siendo una de las alteraciones más frecuentes de la salud íntima masculina y, al mismo tiempo, una de las menos consultadas en la práctica clínica.
Esta situación se produce pese a su impacto en la calidad de vida, el bienestar emocional y las relaciones de pareja. Ante este silencio y estigma, Allona y Martínez-Salamanca han puesto de manifiesto que es necesario abordar este problema desde una perspectiva médica integral.
"Existe la falsa creencia de que el deseo sexual es únicamente una cuestión psicológica, cuando en realidad puede estar condicionado por múltiples factores orgánicos", ha ahondado el primero de ellos. De hecho, alteraciones hormonales o problemas vasculares y neurológicos pueden influir directamente en la respuesta sexual masculina.
En este sentido, el Hospital Ruber Internacional ha declarado que esta pérdida de libido masculina suele asociarse de forma simplista al envejecimiento, al estrés o al cansancio. Sin embargo, los especialistas han insistido en que en la mayoría de los casos existe un origen multifactorial en el que intervienen factores hormonales, físicos y psicológicos.
Así, entre las causas más habituales se encuentran el descenso de testosterona; alteraciones hormonales; enfermedades crónicas, como la diabetes; el consumo de determinados fármacos; y los hábitos de vida poco saludables. A ello se suman factores emocionales, como el estrés, la ansiedad y los problemas de pareja, que pueden agravar la situación.
Esta coyuntura, "en muchos casos se acompaña de otros síntomas, como disfunción eréctil, cambios en la eyaculación o molestias urinarias, lo que puede indicar la presencia de patologías subyacentes", ha declarado Martínez- Salamanca, quien ha añadido que "algunas afecciones urológicas, como los problemas prostáticos, pueden tener un impacto directo en la vida sexual".
PROCESOS INFLAMATORIOS O ALTERACIONES PROSTÁTICAS PUEDEN REDUCIR EL INTERÉS SEXUAL
"Procesos inflamatorios o alteraciones en la próstata pueden reducir el interés sexual y generar un círculo vicioso entre malestar físico y ansiedad", ha continuado, mientras que Allona ha apuntado que, "cuando la falta de deseo aparece de forma persistente o se acompaña de otros síntomas, es fundamental realizar una valoración médica completa para descartar causas orgánicas".
Además, la pérdida de deseo sexual tiene un impacto significativo en la autoestima, la Salud Mental y las relaciones personales. No obstante, ello no hace que muchos hombres acudan a la consulta médica, lo que ocurre por vergüenza o por la creencia de que se trata de un problema menor. "Es importante entender que la salud sexual forma parte de la salud global", han aseverado estos especialistas.
Desde el Hospital Ruber Internacional han indicado que el abordaje de la falta de deseo sexual requiere un enfoque individualizado que permita identificar la causa concreta en cada paciente, para lo que Allona y Martínez-Salamanca han recomendado una evaluación que incluya historia clínica, estudio hormonal y valoración de factores psicológicos y de estilo de vida.
De este modo, y en función del origen, los tratamientos pueden incluir desde cambios en los hábitos y apoyo psicológico hasta terapias hormonales o específicas para patologías asociadas.