Archivo - Especialista rechaza dietas o medidas drásticas para compensar los excesos alimenticios del verano - ISTOCK/SOLSTOCK - Archivo
MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -
La nutricionista de Hospiten Roca de Maspalomas (Gran Canaria), Flora Chiarotti, ha manifestado que "uno de los errores más frecuentes tras las vacaciones es intentar compensar los excesos del verano mediante dietas o medidas drásticas", y es que "la vuelta a la rutina no debería vivirse como un castigo por haber disfrutado el verano".
A su juicio, retomar la actividad ordinaria es "una oportunidad para recuperar estructura poco a poco". "El cuerpo no necesita compensaciones agresivas; necesita constancia, buenos horarios, alimentos nutritivos y descanso", ha explicado, para añadir que recuperar una alimentación equilibrada aconseja "reorganizar las comidas principales, asegurando una fuente de proteína en cada una de ellas y aumentar el consumo diario de frutas y verduras".
Para ello, "no hace falta dedicar horas a cocinar", ha señalado, al tiempo que ha declarado que "tener algunos alimentos básicos preparados facilita mucho el mantenimiento de una alimentación saludable durante los primeros días de la vuelta a la rutina" tras varias semanas de horarios flexibles, cambios en los hábitos de sueño y alimentación, y un mayor tiempo de ocio.
En cuanto a los niños, el pediatra endocrinólogo del centro, el doctor César Molina, ha subrayado que "el organismo infantil se adapta mejor cuando los cambios se realizan de forma gradual". "Volver de golpe a los horarios escolares puede provocar cansancio, irritabilidad y dificultades de concentración durante los primeros días de clase", ha apuntado, para agregar que "el sueño es la base del bienestar físico y emocional de los niños, por lo que suele ser el primer aspecto que conviene reajustar".
Además, apuesta por restablecer horarios regulares para las comidas, el estudio y el ocio, así como "limitar el uso de pantallas y fomentar la actividad física a diario". "Cuando estas rutinas vuelven a ser predecibles, la adaptación al colegio suele ser mucho más sencilla", ha declarado.
ASPECTO EMOCIONAL
Por otra parte, la especialista del área infanto-juvenil y de adultos de Hospiten Roca, la psicóloga Silvia Morales, ha explicado que el regreso a la rutina "también implica una adaptación emocional". La clave para afrontarlo "es evitar cambios bruscos y mantener hábitos saludables", ha argumentado, tras lo que ha animado a involucrar a los menores en preparativos como preparar la mochila o elegir el material escolar, "y mantener espacios para el juego y el tiempo en familia".
Por último, los expertos han expuesto la importancia de vigilar algunos síntomas que pueden intensificarse o prolongarse en el tiempo tras el retorno a la actividad cotidiana, con especial atención a las dificultades para dormir, la irritabilidad, los cambios significativos en el apetito, las molestias recurrentes de cabeza o abdomen sin causa médica aparente, el rechazo continuo a ir al colegio o la pérdida de interés por actividades que antes resultaban atractivas.
"El cansancio o el nerviosismo durante los primeros días son esperables, pero conviene consultar con un especialista si los síntomas duran más de dos o tres semanas, empeoran con el tiempo o interfieren de forma significativa en la vida diario del niño", ha concludio Molina.