Gafas para eclipses. - David Zorrakino - Europa Press
MADRID 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Consejo General de Enfermería (CGE), junto a la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica (SEEOF) y el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha advertido de los riesgos visuales derivados de observar un eclipse sin gafas certificadas y las medidas de seguridad adecuadas, siendo el mayor de ellos la retinopatía solar, una quemadura fotoquímica indolora e irreversible.
Ante la proximidad del eclipse solar total que podrá verse el 12 de agosto en buena parte de la Península Ibérica, y al que seguirán otros dos en 2027 y 2028, el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, ha instado a disfrutar con "responsabilidad" de esta "oportunidad científica histórica".
Como han señalado los expertos, la creencia de que mirar tan solo un segundo o unos pocos minutos evita el daño es falsa y, en línea con lo destacado por la enfermera de Oftalmología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid Gema Crespo, "precisamente ahí está el riesgo", ya que todo tipo de radiación solar, incluidas las radiaciones ultravioletas (UV) e infrarrojas (IR), puede alcanzar y dañar la retina.
Por ello, han insistido en la importancia de adoptar medidas de seguridad visual para prevenir daños como la retinopatía solar, que incluye signos como el estoma, una mancha oscura o borrosa en el centro de la visión, así como metamorfopsia, que ocurre cuando se ven líneas rectas onduladas o deformadas, fotofobia o molestia intensa ante la luz normal, visión borrosa y alteración en la percepción de los colores.
"Es vital entender que no existe un tratamiento específico que repare el daño una vez producido. La prevención es la única cura", ha aseverado el presidente de la SEEOF, Francisco Javier Gabaldón.
Otros riesgos son la lesión fotoquímica de la retina, la pérdida parcial o irreversible de la visión, distorsión de las imágenes, disminución permanente de la agudeza visual, daño permanente en segundos o sensibilidad a la luz.
EVITAR RADIOGRAFÍAS, CD Y GAFAS DE SOL
Desde el CGE han subrayado que no se puede mirar el sol directamente sin protección y que no existen métodos caseros seguros. Así, el enfermero y divulgador científico del Instituto de Investigación Enfermera del CGE Héctor Nafría ha descartado el uso de radiografías, cristales de soldador o ahumados, CD y gafas de sol convencionales. Tampoco se puede mirar el sol con telescopio, prismáticos, cámaras sin filtros especiales o a través de pantallas.
"La única protección válida son las gafas certificadas bajo la norma ISO 12312-2:2015. Para saber si las gafas son buenas es importante verificar que el marcado de la norma esté impreso en la gafa, no en una pegatina y que no presente daños. Además, al realizar una prueba de luz ambiental, no debería ver absolutamente nada que no sea la silueta del sol", ha precisado Nafría.
Junto a las gafas, se deben seguir unas pautas de observación. "Hay que mirar hacia abajo, colocar entonces las gafas de eclipse, siempre encima de las gafas graduadas habituales, si las hubiera, y solo entonces levantar la vista hacia el sol. Después, seguiríamos al paso de la retirada. Para descansar, primero hay que girar la cabeza en dirección opuesta al sol y después quitarse las gafas. Es fundamental distinguir las fases para no caer en la trampa de los rayos residuales", ha detallado el enfermero.
Tras ello, los expertos han alertado del riesgo del llamado 'efecto lupa', que se produce al usar gafas de eclipse frente a cámaras, telescopios o prismáticos, instrumentos que concentran la radiación y actúan como una lupa que quemará de forma instantánea el filtro de la gafa y el propio ojo.
Asimismo, han desaconsejado el uso de móviles, ya que su sensor puede sufrir importantes daños. En caso de que se quiera utilizar, es indispensable emplear filtros solares externos y no mirar por encima del teléfono. "Observar estrictamente la pantalla y priorizar la salud visual sobre la foto perfecta es lo más importante en estos casos", han enfatizado.
QUÉ HACER EN CASO DE DAÑO SOLAR
Si tras la observación del eclipse existe sospecha de daño ocular, los especialistas han explicado que se debe actuar, en primer lugar, retirando a la persona afectada de la luz y trasladándola a un lugar menos luminoso.
Además, se deben proteger los ojos con gafas de sol oscuras y acudir a un oftalmólogo. "Contactar con los profesionales y describir claramente la exposición solar, el momento preciso y la duración en segundos es fundamental, así como no frotarse los ojos ni aplicar gotas no prescritas por un profesional sanitario", ha señalado el enfermero del Instituto de Investigación Enfermera del CGE.
Desde la Organización Colegial de Enfermería han animado a toda la población a disfrutar de estos extraordinarios fenómenos de forma responsable y segura, siguiendo siempre las recomendaciones de protección para evitar riesgos innecesarios.