Publicado 02/03/2022 11:06

La enfermedad venosa crónica supone un fuerte impacto socioeconómico del 2%

Archivo - Enfermedad venosa crónica
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   MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Expertos han advertido sobre la alta prevalencia de la enfermedad venosa crónica (EVC), que afecta a un 64 por ciento de las mujeres y a un 37 por ciento de los hombres, y por su fuerte impacto socioeconómico que representa el dos por ciento del gasto sanitario de los países europeos occidentales, que se estima en 900 millones de euros.

   Así lo ha expresado el doctor Manuel Frías, médico especialista de Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Comillas en Madrid y coordinador nacional del Grupo de Trabajo de Vasculopatías de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN),

   que ha afirmado que "el empeoramiento de la calidad de vida puede ser similar al de otras enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes o la insuficiencia cardíaca".

   Laboratorios Servier ha dado la voz de alarma sobre esta enfermedad, coincidiendo con el Día Nacional para la Prevención de las Enfermedades Venosas, que se celebra este jueves, y ha puesto el foco de atención en la necesidad de detectar y tratar tempranamente esta patología, que puede manifestarse de forma moderada a través de varices y telangiectasias, pero que también puede llegar a provocar trombosis, varicorragias o úlceras en estadios avanzados.

   "Cuando al final del día tenemos una sensación de pesadez en las piernas, picor, dolor, ardor, hinchazón o calambres, o incluso percibimos un empeoramiento de esa pesadez o dolor después de

   haber pasado mucho tiempo sentados, estos son signos que nos pueden poner en alerta", ha asegurado Frías.

   Tras el diagnóstico, el tratamiento se centra en la modificación del estilo de vida, la terapia comprensiva, los fármacos y la terapia intervencionista. Existe una estrecha relación entre la historia familiar y el riesgo de padecer enfermedad venosa, pero

   los hábitos de vida también juegan un importante papel.

   Así pues, Servier destaca diez pautas que se pueden llevar a cabo para prevenir esta enfermedad crónica. En primer lugar recomienda realizar ejercicios todos los días; aplicar masajes en piernas y tobillos; no estar de pie o sentados durante mucho tiempo; mejor una ducha que un baño; utilizar un reposapiés y dormir con las piernas elevadas; evitar la ropa ajustada y los ambientes calurosos; cuidar la alimentación; evitar el alcohol y tabaco; caminar y nada; y, por último, la posibilidad de utilizar la terapia compresiva.