Actualizado 21/11/2012 19:14 CET

La enfermedad inflamatoria intestinal en niños se ha triplicado en los últimos 14 años

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en niños se ha triplicado en los últimos 14 años, según se ha evidenciado en el III Curso sobre Enfermedad Inflamatoria Intestinal Pediátrica, que se ha celebrado en Barcelona y que ha servido para presentar los resultados del registro 'Spirit'.

El mismo, que ha sido promovido por la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP), pone de manifiesto que "cada año se detectan 250 nuevos casos en niños españoles", habiéndose registrado el incremento mayor en las comunidades de Cataluña, Navarra y Asturias. Así lo han asegurado los expertos en este acto organizado también por el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) y la colaboración de Otsuka.

Otros datos de interés arrojados por este trabajo sobre esta patología, que agrupa a diferentes enfermedades, son que la edad media de detección está en los 12 años y que "apunta a una mayor frecuencia de la enfermedad de Crohn (55%) respecto a la colitis ulcerosa (37%)", explican los expertos.

Para el miembro de la Unidad para el Cuidado Integral de la EII Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y coordinador de este curso, el doctor Javier Martín de Carpi, los resultados "confirman las sospechas que del aumento de la enfermedad". Para él, esto es debido "al estilo de vida occidental".

LAS DIARREAS Y EL DOLOR ABDOMINAL SON LOS SÍNTOMAS

El presidente de GETECCU, el doctor Fernando Gomollón, sostiene que, conforme un país se desarrolla económicamente, "disminuye el contacto con parásitos, se transforma el tipo de bacterias que entran en el intestino, se modifica la alimentación, se consume más calorías y grasas, se toma agua más limpia, se sufren menos infecciones, se fuma y se lleva una vida más sedentaria". A su juicio, "todo influye en la probabilidad de tener enfermedades como la EII".

En cuanto a la sintomatología de esta enfermedad, el experto señala a "las diarreas frecuentes, con o sin fiebre, y al dolor abdominal a lo largo de los meses con pérdida o escasa ganancia de peso". Tras ello, se produce "un empeoramiento progresivo del estado general con una disminución de la actividad física", indica.

Ante ello, apuesta por la detección temprana, ya que cuanto antes se inicie el tratamiento adecuado, "menos sufrirá el niño y sus familiares y, probablemente, se logrará una evolución clínica mejor de la enfermedad a largo plazo". Además, en la actualidad, "se dispone de más posibilidades terapéuticas que hacen posible que se pueda controlar de manera eficaz durante periodos prolongados", concluye el doctor Gomollón.