La emocionalidad negativa aumenta la vulnerabilidad a desarrollar trastornos

Publicado 11/12/2018 14:05:25CET
IRB LLIEDA

Investigadores de Lleida estudian este rasgo de personalidad en 24 personas sin antecedentes

LLEIDA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universitat de Lleida (UdL) y del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida) han demostrado que las personas con emocionalidad negativa, o neurotismo, son vulnerables a desarrollar trastornos emocionales ante vivencias estresantes.

El estudio, publicado en 'Physiology & Behavior' --revista de la Sociedad Internacional de Neurociencias del Comportamiento--, ha detectado que este rasgo de personalidad está asociado a niveles reducidos de oxigenación en la corteza prefrontal lateral del cerebro tras ver imágenes desagradables, lo que activa una estructura cerebral relacionada con la ansiedad, la amígdala.

La investigación ha demostrado que la reducción de oxígeno en la corteza lateral prefrontal, después de la exposición a imágenes desagradables, sólo se produce en personas con un alto neuroticismo, y sugiere que este rasgo de personalidad se relacionaría con la vulnerabilidad a los trastornos emocionales, ha explicado el IRB Lleida en un comunicado este martes.

Participaron en el estudio 24 alumnas del grado de Psicología, con una media de edad de 20 años, sin antecedentes de trastornos neurológicos o psicopatológicos o de abuso de sustancias y sin que tomaran medicación psicotrópica, y se realizó solo en mujeres por su "mayor capacidad de respuesta a los estímulos emocionales".

El neuroticismo es un rasgo de la personalidad universal que se caracteriza por una tendencia a la inestabilidad emocional, a la baja autoestima y a las emociones negativas --como por ejemplo la ansiedad y la depresión--.

Las personas que tienen este rasgo elevado tienden a sufrir trastornos del estado de ánimo --como depresión y trastorno bipolar--, hipocondrías, ansiedad, anorexia o bulimia nerviosa, abuso de sustancias, trastornos esquizoafectivos o trastornos de identidad o disociativos, entre otras.

El estudio, realizado por el Grupo de Neurocognición, psicobiología de la personalidad y genética de la conducta UdL-IRB Lleida y coordinado por el catedrático de Psicopatologia Anton Aluja (UdL), se ha llevado a cabo en el marco de un proyecto estatal financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y de ayudas para apoyar a las actividades de los grupos de investigación de la Generalitat.