Archivo - Radiografía cáncer de pulmón. - UTAH778/ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación liderada por científicos del Instituto de Inmunología de La Jolla (LJI), en Estados Unidos, y la Universidad de Liverpool (UOL), en Reino Unido, ofrece la primera visión integral de cómo un ejército oculto de células inmunitarias defiende el vasto y vulnerable tejido de los pulmones humanos.
El estudio, publicado en la revista 'Nature Immunology', demuestra que el tejido pulmonar humano actúa como reservorio de un gran número de linfocitos T de memoria residentes (células T RM ). Estas células están preparadas para combatir una sorprendente variedad de virus, bacterias e incluso patógenos fúngicos letales.
Los investigadores descubrieron que estas células T RM residen únicamente en los pulmones, lo que significa que no se detectan en muestras de sangre. Y si bien estas células T RM pueden vivir durante años en el tejido pulmonar humano, no persisten en ratones, que son un modelo común en la investigación preclínica.
"Este estudio pone de relieve la importancia de investigar las células inmunitarias humanas", afirma el doctor Pandurangan Vijayanand, profesor distinguido William K. Bowes del LJI y líder del estudio.
Con esta nueva perspectiva sobre la inmunología humana, el equipo del LJI espera orientar el desarrollo de vacunas que potencien las respuestas de las células T RM para proporcionar una inmunidad más eficaz y duradera contra las infecciones respiratorias graves.
Las células T son asombrosas por su capacidad de especialización. Casi todas las células T del cuerpo responden a un marcador molecular específico de la enfermedad, llamado antígeno, proveniente de un patógeno concreto. Por ejemplo, una célula T que ataca la infección por SARS-CoV-2 no podría atacar una infección por el virus de la gripe.
Las células T RM se especializan aún más. Estas células se adaptan para defender un tipo específico de tejido. En los últimos años, los científicos del LJI han descubierto que las células T RM constituyen una línea de defensa vital contra el cáncer.
Vijayanand y sus colegas se centran en definir cómo las células T RM responden potencialmente a las infecciones en los pulmones humanos. Para su nuevo estudio, los investigadores examinaron más de 87.000 células T RM pulmonares de 40 participantes. Estos participantes tenían entre 61 y 83 años, lo que les brindó la oportunidad de comprender cómo las vacunas recibidas y la exposición a patógenos a lo largo de la vida influyen en las células T RM pulmonares.
Dado que las células T individuales responden a objetivos específicos, los científicos querían saber qué buscaban estas 87.000 células T RM.
Las células TRM entran en acción. Para encontrar respuestas, Vicente Fajardo-Rosas, investigador postdoctoral del LJI, y Aquib Ehtram, lideraron un trabajo de secuenciación y análisis de vanguardia en el Laboratorio Vijayanand. Se obtuvieron muestras de tejido pulmonar y metadatos clínicos exhaustivos de los participantes inscritos en el estudio Target Lung, dirigido por el profesor Christians Ottensmeier, MD, de la Universidad de Liverpool.
Los investigadores descubrieron que el tejido pulmonar humano alberga una valiosa "reserva" de células T que pueden atacar una amplia gama de infecciones.
Muchos participantes del estudio tenían células T RM preparadas para responder a cinco virus respiratorios comunes: influenza tipo A, SARS-CoV-2, virus de la parainfluenza, virus sincitial respiratorio (VSR) y metapneumovirus (MPV).
Muchos participantes también tenían células T pulmonares que podían atacar dos herpesvirus comunes: citomegalovirus (CMV) y virus de Epstein-Barr (VEB), así como la bacteria potencialmente mortal 'Bordetella pertussis', causante de la tos ferina. Algunos participantes incluso tenían células T RM que podían responder a un hongo común, 'Aspergillus fumigatus', que puede causar infecciones potencialmente mortales en pacientes inmunocomprometidos.
Esta gran variedad de respuestas de las células TRM pone de manifiesto la asombrosa capacidad del cuerpo para desarrollar inmunidad con el tiempo.
Los hallazgos también tienen importantes implicaciones para la investigación futura sobre vacunas. Como señala Vijayanand, las respuestas de las células T RM observadas en el tejido pulmonar no se observan en las células T que circulan en la sangre.
Esto significa que los investigadores de vacunas tal vez deban examinar las células T pulmonares, y no solo muestras de sangre, para comprender cómo potenciar la inmunidad directamente en el sistema respiratorio.
"Un paso importante a seguir es estudiar cómo la vacunación afecta a las células T RM en los pulmones --afirma Vijayanand--. Necesitamos analizar más muestras, incluidas muestras de donantes que hayan recibido vacunas recientemente".
El nuevo estudio también revela una diferencia biológica clave entre los sujetos humanos y los modelos murinos de la enfermedad. En estudios previos, los investigadores encontraron células T RM en los pulmones de ratones, pero estas células se eliminan rápidamente. Sin embargo, Vijayanand y sus colegas descubrieron que las células T RM humanas permanecen en los pulmones durante meses o incluso años.
Esta diferencia implica que puede ser fundamental examinar con mayor detenimiento las muestras de tejido pulmonar humano para futuras investigaciones sobre células T RM y estudios preclínicos de vacunas.