Archivo - Muchacho asiático con máscara bucal contra la contaminación del aire (Beijing) - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / HUNG_CHUNG_CHIH
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
La actividad física intensa favorece el desarrollo pulmonar en los niños, pero estos beneficios se ven reducidos por la contaminación por ozono, según una nueva investigación de la Universidad Queen Mary de Londres (Reino Unido) presentada en la Conferencia Internacional ATS 2026 (Orlando, Estados Undios).
Los hallazgos sugieren que los beneficios para la salud de hacer ejercicio a los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud pueden verse limitados por las condiciones ambientales.
LAS NUEVAS REGLAS DEL DESARROLLO PULMONAR
Este estudio es uno de los primeros en examinar cómo el ejercicio intenso y la exposición prolongada al ozono interactúan e influyen en el desarrollo pulmonar de los niños. Los hallazgos sugieren que, si no se abordan los factores ambientales, los niños que viven en zonas más contaminadas podrían no obtener los mismos beneficios para su salud derivados de la actividad física que sus compañeros que viven en entornos más limpios, según indicaron los autores del estudio.
"El mensaje principal es que la actividad física y la salud ambiental están estrechamente relacionadas", comenta el primer autor, James Scales, doctor e investigador principal de la Universidad Queen Mary de Londres. "Fomentar la actividad física en los niños es fundamental, pero garantizar que crezcan en entornos limpios y saludables es igualmente importante".
Es importante favorecer el desarrollo pulmonar en los niños porque la función pulmonar durante la infancia está estrechamente relacionada con la salud respiratoria en la edad adulta.
Para este estudio, los investigadores analizaron datos recopilados de más de 3.400 niños de entre 6 y 9 años durante cuatro años, como parte del estudio CHILL (Children's Health in London and Luton). Compararon los datos sobre los niveles de actividad y el desarrollo pulmonar de los niños con la exposición residencial a diferentes tipos de contaminación atmosférica.
Un hallazgo clave fue que, si bien la actividad física intensa mostró una clara asociación con la función pulmonar, la actividad moderada no la mostró. Esto sugiere que la intensidad del ejercicio es importante para la salud respiratoria de los niños. El equipo también descubrió que el ozono, un gas reactivo que puede irritar las vías respiratorias, era más importante que la contaminación por partículas a la hora de limitar los beneficios del ejercicio.
"Esto coincide con lo que sabemos sobre los efectos biológicos del ozono durante el ejercicio: que tiene un efecto irritante en las vías respiratorias cuando aumenta la frecuencia respiratoria y llega más ozono a los pulmones", explica el doctor Scales.
LOS PRÓXIMOS PASOS DE LA INVESTIGACIÓN
Según señala, los hallazgos podrían contribuir a la elaboración de políticas destinadas a reducir las emisiones que generan ozono. Asimismo, sugieren que se deben tener en cuenta las condiciones ambientales al desarrollar directrices sobre actividad física.
A continuación, los investigadores planean realizar estudios de seguimiento para determinar si existen umbrales específicos de exposición al ozono que desencadenen un mayor riesgo. También esperan explorar los efectos a corto plazo de la exposición al ozono en la salud respiratoria de los niños.