Publicado 16/06/2022 08:32

Efectos del deporte en la piel, ¿es bueno sudar?, ¿envejece más al hacer deporte? y consejos para cuidarla

Archivo - Hombre sudando
Archivo - Hombre sudando - GEBER86/ ISTOCK - Archivo

   MADRID, 16 Jun. (EDIZIONES) -

   ¿Qué sucede en nuestra piel cuando hacemos deporte? ¿Es bueno sudar? ¿Por qué sudamos? ¿Cómo podemos cuidar de nuestra piel mientras hacemos deporte? Está claro que hacer deporte es casi una obligación, pero no debemos practicar ejercicio a cualquier precio y de cualquier manera porque podemos poner en riesgo nuestra salud.

   Para entender un poco mejor este asunto charlamos con la doctora Rosa Taberner, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), y especialista en el Hospital Son Llàtzer (Palma), remarca que mientras hacemos deporte 'a priori' no sucede algo especial, más que el hecho de que sudamos.

   "Sudar es un mecanismo de termorregulación. Es necesaria para vivir, sudar para mantener esa temperatura del cuerpo En ese momento agudo de práctica deportiva se suda, aunque todo depende del deporte que hagamos. Hay muchos, algunos en interiores, otros acuáticos o exteriores, y mientras hacemos deporte podemos agredir a nuestra piel, como el contacto con el cloro o con la radiación ultravioleta", advierte.

   Debemos mantener una temperatura corporal estable, alrededor de los 36 grados, y cuando hacemos deporte, si sobre todo estamos expuestos al sol o al calor: "Nuestro cuerpo es como un motor que se calentaría y necesita disipar ese calor porque si no tendríamos un golpe de calor".

   En los deportistas, según prosigue, perder agua a través de la piel para disipar el calor es necesario. "Sino no podríamos hacer deporte a una temperatura alta y ni mucho menos hacer deporte de manera. Hay enfermedades que se caracterizan por no poder sudar, enfermedades genéticas, y estas personas no pueden hacer deporte ni estar expuestas a fuentes de calor", recuerda la doctora Taberner.

¿ENVEJECE NUESTRA PIEL CON EL DEPORTE?

   Otro aspecto a tener en cuenta sobre la piel y el deporte es que en los deportistas se dispara la producción de radicales libres, los mecanismos oxidativos del cuerpo, especialmente entre quienes se dedican al deporte de forma intensa: "Gastamos más oxígeno y este gasto implica la formación de radicales libres y, al menos teóricamente, en el largo plazo se ha demostrado cierta influencia de estos en el envejecimiento de la piel. Sobre la teoría es así, en la práctica no está tan demostrada esa relación, pero sí tenemos que pensar que algo de verdad hay y hay que tomar precauciones en cuanto a la exposición al sol, algo que debemos tener en cuenta, así como llevar una dieta adecuada".

   ¿Pero hacer deporte no es beneficioso para nuestra piel? La doctora Taberner subraya que todo depende del deporte y de las condiciones en las que lo practiquemos, si bien remarca que siempre la balanza beneficio riesgo va a ser beneficiosa para nuestra piel, aunque sea de manera indirecta, porque los excesos no son buenos, como llevar la práctica deportiva al extremo.

   "Por ejemplo, correr una ultra maratón nunca puede ser bueno. El deporte a nivel de élite no será bueno ni para la piel, ni para mis articulaciones; si bien a nivel amateur, a nivel de público general, siempre superan los beneficios a los riesgos porque esto repercutirá en una mejoría de nuestra salud en general y, por tanto, en la de nuestra piel.

   Dice la miembro de la AEDV que hay muchas enfermedades de la piel para las que, por ejemplo, la obesidad es un factor de riesgo, o bien que empeoran como la psoriasis. "Controlarla a través del deporte repercutirá en el aspecto y en una mejoría de la enfermedad si la tenemos. Aunque sea de manera indirecta siempre será más positivo hace deporte que quedarse en casa. La salud psicológica también, si nos sentimos bien descansamos más. y todo esto hace que tengamos una piel mejor, pero no es por efecto directo en deporte. El hacer deporte también controlará nuestros niveles de estrés y de ansiedad, y esto también repercutirá en nuestra piel", resalta la dermatóloga.

EL CASO DE LA NATACIÓN Y LOS DEPORTES ACUÁTICOS

   Muchos deportes acuáticos, como la natación, se practican dentro del agua, en muchas ocasiones llena de cloro para protegernos de posibles patógenos. ¿Hasta qué punto el cloro puede dañar a nuestra piel? ¿Sudamos mientras nadamos? La respuesta es afirmativa, y esta especialista del Hospital Son Llàtzer señala que el sudor se queda en el agua y así se disimula más, pero también los nadadores pierden líquido durante su práctica.

   Sobre el cloro, en los deportes acuáticos, porque en los marinos no tienen ese problema, la doctora dice que para ciertas personas el cloro les supone ciertos problemas porque es una sustancia que puede resecar la piel, y en general no supone un problema, pero en aquellas que tienen problemas con tendencia a resecar la piel más de lo normal, o dermatitis atópica, por ejemplo, necesitan un plus de cuidados y de hidratación.

   Ahora bien, Taberner remarca aquí que son mayores los beneficios que aporta en nadar en las piscinas con cloro para las personas con esta atopía, siempre que se mantenga una hidratación adecuada. El cloro además puede perjudicar al pelo y colorearlo de verde cuando es excesivo.

EL DEPORTE AL AIRE LIBRE: CUIDADO CON EL SOL

Al aire libre esta experta de la AEDV incide en que, aunque siempre el sol es necesario, a partir de ciertas dosis puede acumular efectos negativos sobre nuestra piel. "A partir de los 10 minutos de sol en las horas centrales del día son suficientes para fabricar la vitamina D necesaria y ya no hace falta más, y es cuando sí empiezan sus efectos perjudiciales", remarca.

   Por eso, recomienda que, a partir de ahí, los deportistas tengan cuidado con su piel porque la radiación ultravioleta, tanto A como B, sí son perjudiciales, por lo que debemos proteger a nuestra piel con una fotoprotección adecuada. "Con exposiciones cortas nos tenemos que poner fotoprotector de 50 y si somos deportistas buscar formulaciones o preparaciones en la farmacia que son más fluidas, que no nos pringan, y que resistentes al agua y al sudor. Si nos las ponemos en la cara no nos deben picar los ojos porque esto es un factor limitante", añade.

   En el caso de exposiciones largas como un ultratrail o pruebas deportivas o entrenos que implican 8 horas a la intemperie, como también podría ser el caso de los escaladores, de los esquiadores, esta dermatóloga considera que vale la pena el empleo de fotoprotectores más altos, y llegar hasta 100 porque tiene un efecto durante mucho más tiempo, en lugar de tener que reaplicarse si se encuentran en medio de un entreno o de una prueba.

   Aquí precisa la doctora Taberner que la fotoprotección oral ayuda, pero no sustituye a la fotoprotección aplicada tópicamente: "Es un plus para aquellas épocas de mayor incidencia, para los meses del año de verano. Puede ser recomendado en deportistas muy expuestos, aunque en absoluto no debe sustituirse a la aplicación de fotoprotectores en crema".

CONSEJOS PARA PRÁCTICA DE DEPORTE EN EXTERIORES

   Asimismo, al realizar ejercicio en exteriores, la miembro de la AEDV ve imprescindible el empleo del fotoprotector, siendo el más indicado generalmente el de factor 50, si puede ser también resistente al sudor y a la humedad, y de formulaciones que no pican ojos.

   Dice que algunos deportistas se pueden beneficiar de suplementos antioxidantes en este sentido, al tiempo que no debemos olvidar que el mejor fotoprotector es la protección física, la que ofrece la ropa, y no dejar de recomendar que se lleven gorras, viseras, gafas de sol, entre otros.

   Además, avisa de que en la piel no solo pueden producirse quemaduras solares durante la práctica deportiva, sino que también se deben evitar las rozaduras, las ampollas. Una dieta adecuada y la reposición hídrica también son claves para la piel durante la práctica deportiva, al mismo tiempo en que en las piscinas se deben dar una ducha antes del baño para evitar infecciones, sentencia la también coordinadora de la campaña Piel y deporte de la Fundación piel sana, de la AEDV.

Contador