Actualizado 21/04/2010 17:47:43 +00:00 CET

EE.UU.- Más de 8 millones de niños en EE.UU toma uno o varios fármacos para tratar sus problemas mentales, según estudio

MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado por un equipo de trabajadores sociales, publicado en 'Journal of Marital & Family Therapy', advierte del "dramático aumento" del uso de la medicación psicotrópica en niños en América, donde uno de cada 15 ciudadanos está incapacitado por una enfermedad y más de ocho millones de menores toma uno o más fármacos para estas dolencias.

En concreto, entre 1994 y 2001, la prescripción de fármacos psicotrópicos para adolescentes aumentó en más de un 16 por ciento. El aumento de estas prescripciones después de 1999 está relacionado con el desarrollo y venta de varios medicamentos psicotrópicos nuevos y el relanzamiento de otros tantos fármacos antiguos al mercado.

Los autores del trabajo, James P. Morris y George Stone, aseguran que son escasas las evidencias disponibles que justifiquen el gran uso de fármacos psicotrópicos en niños que se hace en la actualidad y también los datos de su impacto en el desarrollo a largo plazo.

Para Morris y Stone, el campo de la salud está actualmente planteado para tratar a los adultos con fármacos psicotrópicos, pero a menudo se abusa de ellos en el caso de los niños y los adolescentes. Para ellos, "esto plantea un reto ético para los terapeutas, que deberían ser muy cautos en relación con el uso de estas medicaciones en niños, pues las investigaciones sobre su seguridad en menores a largo plazo son inciertas".

Ponen como ejemplo el diagnóstico precoz del trastorno bipolar y del desorden de hiperactividad y déficit de atención, que ha aumentado de forma drástica en 10 años. Los fármacos para tratar estas dos patologías tienen un ratio riesgo-beneficio bastante corto y a largo plazo, un beneficio escaso.

Según los autores de este trabajo, "si la comunidad psiquiátrica ha sido engañada por lasa compañías farmacéuticas para que piensen que estos fármacos son seguras para los niños, los padres de estos menores se han equivocado al poner a sus hijos en sus manos".