Los enfermos mentales tienen un riesgo elevado de sufrir un asesinato

Actualizado 06/03/2013 19:43:43 CET

MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Stanford en California (Estados Unidos) aseguran que las personas con enfermedad mental están en situación de riesgo muy elevado de ser víctimas de asesinato, especialmente entre aquellas que padecen trastornos por abuso de sustancias.

En el estudio, que publica en su última edición el 'British Medical Journal' (BMJ), se analizaron los trastornos mentales y los homicidios en toda la población adulta de Suecia entre 2001 y 2008.

Los trastornos mentales se agruparon en diferentes categorías: por abuso de sustancias, esquizofrenia, trastornos del estado de ánimo como el trastorno bipolar y la depresión, trastornos de ansiedad y los trastornos de la personalidad. Los resultados se ajustaron por varios factores, como el sexo, edad, estado civil, nivel educativo, situación laboral e ingresos.

De los más de 7,2 millones de adultos que participaron en el estudio se notificaron 615 homicidios, de las que el 22 por ciento (141) eran de personas con trastornos mentales.

Después de ajustar por varios factores, los resultados muestran que las personas con algún trastorno mental tenían un riesgo cinco veces mayor de muerte por homicidio, en relación con las personas sin trastornos mentales.

El riesgo fue mayor entre aquellos con trastornos por abuso de sustancias (aproximadamente nueve veces), pero también se incrementó entre las personas con trastornos de la personalidad (3,2 veces), en personas con depresión (2,6 veces), trastornos de ansiedad (2,2 veces), o esquizofrenia (1,8 veces).

Una explicación de los resultados puede ser que las personas con trastornos mentales son más propensos a vivir en zonas más desfavorecidas, que tienen tasas más altas de homicidios, dicen los autores.

También apuntan a que pueden estar en mayor contacto con otras personas con enfermedades mentales y ser menos conscientes de los riesgos subyacentes de estas enfermedades.

En cualquier caso, los autores sugieren que las intervenciones para reducir estos riesgos "debería incluir la colaboración entre los centros de salud mental y los departamentos de justicia y seguridad".