La dieta durante el embarazo puede condicionar la gravedad del virus respiratorio sincitial de sus hijos

Actualizado 04/03/2013 18:05:40 CET

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Científicos de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, consideran que la alimentación de las mujeres durante el embarazo puede ser un importante predictor de la gravedad que el virus respiratorio sincitial (VRS) puede causar en sus hijos, según los resultados publicados en el 'Journal of Respiratory and Critical Care Medicine'.

Este virus es la principal causa de enfermedad del tracto respiratorio entre los lactantes y los niños, y actualmente no existe ninguna vacuna eficaz para combatirlo, lo que hace que cada año se produzcan brotes en todas las regiones durante la época de otoño e invierno.

Sin embargo, y como ha explicado el autor principal de la investigación, Fernando Polack, los casos más graves de la enfermedad podrían correlacionarse con las madres que consumían una dieta alta en hidratos de carbono durante el embarazo.

El estudio incluyó datos de más de 1.200 niños menores de 2 años de edad que habían sido hospitalizados en Buenos Aires (Argentina) durante la temporada 2011.

De esos pacientes, se vio que casi 800 estaban infectados por el virus VRS, y 106 de esos bebés presentaban una forma potencialmente mortal de la enfermedad, con tasas de saturación de oxígeno por debajo de 87 por ciento.

Polack y sus colaboradores hicieron a las madres rellenar una encuesta sobre su alimentación durante el último trimestre del embarazo con el fin de examinar el impacto de las dietas maternas ricas en frutas y verduras frente a las proteínas, las grasas o las dietas ricas en carbohidratos.

En general, la frecuencia de VRS a la hora de poner en peligro la vida de los recién nacidos era de un 12,7 por ciento entre los participantes, pero esa tasa subió al 55,6 por ciento de los bebés cuyas madres habían consumido una mayor proporción de hidratos de carbono.

"Nuestro estudio sugiere que cuando el VRS y otros virus respiratorios están involucrados, cuanto mayores son los niveles de azúcar y peor come la madre, peor es la situación del bebé", ha explicado Polack, quien ha reconocido que el próximo paso será confirmar esta asociación en estudios futuros.