Actualizado 29/04/2011 14:31 CET

Comprender el rechazo a la vacuna contra la gripe A puede ser clave para obtener mejores coberturas en el futuro

MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la facultad de Medicina de la Emory University, en Atlanta (Estados Unidos), aseguran que el análisis de los motivos que llevaron a muchas personas a no vacunarse de la gripe A en 2009 debe ayudar a las autoridades y profesionales sanitarios a mejorar las tasas de inmunización en el futuro, tanto con ésta como con otras vacunas.

Según un artículo que publica en su suplemento de vacunas la revista 'Pediatrics', la campaña de vacunación contra el virus A/H1N1 que tuvo lugar hace dos años tuvo un bajo nivel de cobertura entre los grupos de riesgo, incluidos los niños, de ahí que los investigadores hayan decidido analizar los motivos individuales que llevaron a sus padres a tomar tal decisión.

Para ello, la profesora Paula Frew y su equipo se centraron en la población de raza negra o de origen hispano de Atlanta, donde se encontraron algunas de las tasas más bajas de inmunización.

En concreto, sólo el 36 por ciento de los padres admitían haber vacunado a sus hijos, mientras que el porcentaje de menores vacunados contra la gripe estacional en años posteriores fue incluso menor, de un 22 por ciento.

En el estudio observaron que los padres que decían estar más preocupados por la gripe o confiaban más en las medidas de prevención y, en concreto, en las vacunas, eran los más propensos a aceptar la vacunación.

Aunque los ingresos no se relacionaron con una mayor aceptación de la vacuna, los padres que no tenían seguro sanitario también eran más propensos a vacunar a sus hijos, quizá debido a su preocupación por el coste del tratamiento en caso de caer infectados.

Además, observaron que otros factores que fomentaban la vacunación fueron la percepción de riesgo y la falta de confianza en otras medidas preventivas, como las máscaras, el lavado de manos o la posibilidad de quedar en cuarentena en caso de enfermedad.

"Cuando se difundían los riesgos que podían padecer los niños en caso de caer infectados, la preocupación y la vacunación era mayor", explica esta experta, quien apunta que "con una educación más exhaustiva de los padres se puede dar un impulso a la investigación".

En este papel de concienciación, añade Frew, "los médicos juegan un papel clave de liderazgo entre la sociedad y sobre todo, en la educación de los padres sobre la importancia de la vacunación" que, insiste, "puede ayudar a aumentar la cobertura de la vacuna".

De hecho, escriben los autores, los resultados del estudio muestran la confianza de los padres en los departamentos de salud para que sean ellos quienes ofrezcan la vacunación.