Publicado 29/01/2022 08:29

Cómo la educación de tu pareja puede afectar a tu salud

Pareja charlando relajadamente.
Pareja charlando relajadamente. - ISTOCK

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las investigaciones han demostrado desde hace tiempo que las personas con más estudios tienden a tener mejor salud en general. Ahora un nuevo estudio sugiere que la educación del cónyuge también puede hacer más saludable a las personas que están en pareja.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Indiana (Estados Unidos) y publicado en el 'Journal of Health and Social Behavior', ha revelado que la educación del cónyuge está relacionada positivamente con la salud general de las personas, con un tamaño de efecto que rivaliza con el impacto de la propia educación de la persona.

"Nuestros resultados muestran que la persona con la que se está casado y el nivel de estudios que tiene son importantes para la salud --explica Andrew Halpern-Manners, profesor asociado del Departamento de Sociología de la Universidad de Illinois--. Esto proporciona una prueba más de que la educación, además de ser valiosa para los individuos, es también un recurso que se puede compartir".

Los investigadores utilizaron más de medio siglo de datos del Estudio Longitudinal de Wisconsin, un rico estudio longitudinal de individuos, sus cónyuges, sus hermanos y los cónyuges de sus hermanos que incluye información sobre la salud de los encuestados, sus matrimonios, sus logros educativos y los logros educativos de sus cónyuges. Debido a la cronología del estudio, que comenzó en 1957, sólo se refiere a parejas heterosexuales.

Elaine M. Hernández, coautora del estudio y profesora adjunta del Departamento de Sociología de la UI, dijo que los investigadores han observado habitualmente una relación entre la educación del cónyuge y la salud, pero la naturaleza de esta relación ha sido más difícil de establecer. Dado que las personas más sanas tienden a tener más estudios y a formar pareja con quienes también tienen un alto nivel educativo, puede ser difícil aislar el efecto único de la educación del cónyuge.

Para abordar esta cuestión, el equipo comparó la salud autocalificada de los hermanos cuyos cónyuges tenían diferentes niveles de escolaridad. La idea, según Halpern-Manners, era encontrar parejas de personas que fueran lo más parecidas posible en una serie de dimensiones y luego preguntar si las diferencias en la educación de sus parejas podían explicar las diferencias en su salud.

Descubrieron que el efecto de la educación del cónyuge en la salud general autoevaluada de una persona es positivo y relativamente grande, lo que sugiere que las personas se benefician de tener parejas con mayor nivel de educación de la misma manera (y aproximadamente en la misma medida) que se benefician de tener un alto nivel de educación ellos mismos.

Este patrón era especialmente pronunciado entre las mujeres, cuya salud estaba más estrechamente vinculada a la educación del cónyuge que la de los hombres. Este hallazgo, según Hernández, podría reflejar el periodo de tiempo (años 60-70) en el que la mayoría de los encuestados completaron su educación, se casaron y entraron en el mercado laboral.

"El hecho de que observemos efectos cruzados importantes significa que la educación tiene beneficios para la salud del individuo, pero también tiene beneficios tangibles para los que le rodean, especialmente los vínculos íntimos --apunta Halpern-Manners--. Esto subraya la importancia de la educación -como bien público en el que merece la pena invertir- y sugiere que su impacto global en la salud pública puede ser mayor de lo que solemos imaginar".