Actualizado 28/06/2010 12:54 CET

La edad del donante es un factor de riesgo tras un trasplante de tipo cardíaco, según un estudio

SEVILLA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La edad del donante es un factor de riesgo asociado a la hora llevar a cabo un trasplante cardíaco, por lo que se recomienda que, ante la necesidad de aceptar un donante de edad avanzada, "se valore las posibles comorbilidades y las circunstancias del receptor", según revela un estudio presentado recientemente en Sevilla, en el marco del I Congreso Nacional de Trasplantes.

Para llevar a cabo este trabajo, al que ha tenido acceso Europa Press, especialistas del Hospital Universitario Central de Asturias compararon la evolución de 210 enfermos que recibieron un órgano, tanto de donantes menores de 45 años como de más de 45 años.

Además, estos especialistas realizaron un estudio prospectivo de estos enfermos trasplantados, analizando parámetros preoperatorios, quirúrgicos y postoperatorios del receptor, así como datos del donante. Acto seguido, se comparó la supervivencia y los efectos adversos a corto, medio y largo plazo.

Como consideraciones previas, esta investigación determinó que de los 210 trasplantes, 138 (70,6%) procedieron de donantes menores de 45 años y 72 trasplantados (34,3%) en mayores, toda vez que dejó constancia de que "no hubo diferencias significativas" entre los datos de donantes y receptores pretrasplante, quirúrgicos y de seguimiento entre ambos grupos.

Del análisis de la supervivencia, para el que se utilizó el modelo Kaplan-Meier, se desprende que los mayores de 45 años tienen un supervivencia menor que los menores de 45 años, "que ya es significativa al cabo del segundo año".

En concreto, las supervivencias fueron del 85,2% frente al 78,8% al año del trasplante; del 84,4% frente al 70,8% a los tres años; del 78,9 frente al 57,8% a los cinco años; y del 70,7% frente al 41% a los ocho años.

Por todo ello, este trabajo concluye que la edad del donante "es un factor de riesgo tras un trasplante cardíaco", por lo que recomienda que, ante la necesidad de aceptar un donante de edad avanzada, "se debe valorar posibles comorbilidades y las circunstancias del receptor".