Actualizado 18/10/2011 14:59 CET

Duplicar el tiempo de profilaxis con valganciclovir en trasplante renal es beneficioso para el paciente

MADRID, 18 Oct. (EUROPA PRESS) -

La administración de valganciclovir trasplante renal durante 200 días, en lugar de 100 días, disminuye además la incidencia de la enfermedad por citomegalovirus en un 20,7 por ciento y produce un ahorro de costes en 10 años de 985,97 euros por paciente, según un estudio presentado en el XLI Congreso de la Sociedad Española de Nefrología (SEN).

"La administración del antiviral valganciclovir durante 200 días frente a los 100 días como tratamiento preventivo de la enfermedad de citomegalovirus en trasplante renal de alto riesgo, además de conllevar beneficios clínicos para el paciente, supone un ahorro al sistema sanitario de unos 985 euros por paciente en diez años". Así lo ha asegurado el doctor Lluis Guirado, del Servicio de Nefrología de la Fundación Puigvert, durante el congreso celebrando en Sevilla.

Este estudio se ha realizado para confirmar que la prolongación de la profilaxis frente a citomegalovirus de 3 a 6 meses en pacientes de alto riesgo (donante positivo-receptor negativo) en una cohorte de 10.000 pacientes y durante un horizonte temporal de 10 años es coste-efectiva.

Aunque la profilaxis con valganciclovir durante 100 días había sido el tratamiento de referencia para proporcionar protección frente a la infección por citomegalovirus, más del 30 por ciento de los pacientes pueden desarrollar esta enfermedad tras la interrupción del tratamiento.

"Lamentablemente, la estrategia de profilaxis de 200 días no se ha generalizado aunque se está empezando a implantar en determinados hospitales. Se trata de una estrategia dominante en todos los sentidos, que debería implantarse en todos los centros, ya que tiene más beneficio clínico y menos carga económica para el sistema al disminuirse los costes derivados de hospitalización", explica.

La infección puede complicar el trasplante de órgano sólido, afectando seriamente tanto a la morbilidad como a la mortalidad. Según explica este experto, "actualmente entre el 10 y el 40 por ciento de los pacientes trasplantados renales, puede contraer este virus, que aparte de la elevada morbi-mortalidad inherente a la misma, favorece el desarrollo de rechazo agudo del órgano trasplantado, así como la sobreinfección por gérmenes comunes u oportunistas".